Índice de Paz México: La paz mejora tras cuatro años de deterioro;homicidios se mantienen en niveles históricamente altos.

  • El impacto económico de la violencia en México se estimó en 4.71 billones de pesos en 2020. Sobre una base per cápita, el impacto económico de la violencia fue de $36,893 pesos (US$ 1,730), aproximadamente tres veces el salario mensual promedio en México.

 

  • La paz en México mejoró 3.5 por ciento en 2020, lo que marca una nueva tendencia. La mayoría de los indicadores han mostrado cierta mejoría desde julio de 2019.

 

  • La tasa de homicidios mejoró un 1.3% en 2020. Sin embargo, con más de 35,000 muertes, México tiene la novena tasa de homicidios más alta del mundo.

 

  • Veintidós estados registraron una mejora general en 2020, mientras que diez se deterioraron. Esta es la primera vez en cinco años que más estados han mejorado que empeorado en sus niveles de paz.

 

  • Yucatán es el estado más pacífico de México, y Baja California el estado menos pacífico.

 

La 8ª edición del informe anual del Índice de Paz México (IPM) revela que la paz en el país mejoró 3.5 por ciento en 2020, con cuatro de los cinco indicadores mostrando mejoras. Esto se produce después de cuatro años de deterioro sucesivo y marca un cambio de tendencia que comenzó antes de la aparición del Covid-19. Desde julio de 2018, las tasas de homicidio y delitos cometidos con armas de fuego alcanzaron su punto máximo y desde entonces han ido disminuyendo gradualmente. Otras tasas de criminalidad comenzaron a caer a mediados de 2019, también antes de la pandemia. Aunque las tasas de criminalidad siguen siendo altas, esto indica que México podría estar experimentando un cambio de tendencia luego de un fuerte aumento de la violencia.

Durante 2020, 22 estados registraron una mejora general, mientras que 10 sufrieron deterioros. Yucatán fue el estado más pacífico del país por cuarto año consecutivo, seguido de Tlaxcala, Campeche, Chiapas y Nayarit. Los cinco estados menos pacíficos fueron Baja California, Colima, Zacatecas, Chihuahua y Guanajuato.

Esta es la primera vez en cinco años que la mayoría de los estados han mejorado sus niveles de paz. A pesar de la mejora en 2020, los niveles de violencia son históricamente altos. Los niveles de homicidio aumentaron un 84.1% desde 2015. En 2020, más de 35,000 personas fueron víctimas de homicidio, lo que representa una tasa de 27.8 muertes por cada 100,000 personas.

 

 El impacto económico total de la violencia en México fue de 4.71 billones de pesos en 2020, esto es más del doble de las exportaciones anuales totales de la industria automotriz, el sector industrial más grande de México. Los costos asociados con la violencia siguen siendo altos, sin embargo, el gasto público en contrarrestar la violencia ha disminuido. Desde 2015, el gasto en servicios de seguridad pública ha caído un 31.4 por ciento.

 

El gasto del gobierno en seguridad interna y el sistema judicial como porcentaje del PIB es menos de la mitad del promedio latinoamericano, con solo 0.7% del PIB. Este déficit limita la capacidad del sistema judicial para procesar casos, lo que genera altos índices de impunidad. Sin embargo, el gasto militar y los costos de protección privada aumentaron en comparación con 2019, destacando un creciente uso del ejército en el combate a la delincuencia organizada.

 

Carlos Juárez, director del IEP en México comenta: “Además del sufrimiento personal, la violencia tiene un alto costo para nuestra economía. En 2020, el impacto económico de la violencia fue siete veces mayor que el gasto público en salud. Incluso una reducción del 10% en la violencia proporcionaría recursos adicionales por 471 mil millones de pesos a la economía mexicana. Estos niveles de recursos podrían ser clave y se requieren con urgencia para ayudar a contener la pandemia y la posterior recuperación económica".

 

El único indicador que se deterioró en 2020 fue Cárcel sin sentencia, siendo la primera vez que este indicador cae desde 2015. El número de detenidos sin sentencia aumentó sustancialmente después de marzo de 2020, lo que parece estar relacionado con el cierre parcial de los tribunales durante la pandemia.

 

México tiene la novena tasa de homicidios más alta a nivel mundial, y también alberga las cinco ciudades con las tasas de homicidio más altas del mundo: Tijuana, Ciudad Juárez, Uruapan, Irapuato y Ciudad Obregón. La ciudad fronteriza de Tijuana registró en 2019 una tasa de homicidios de 134 muertes por cada 100,000 habitantes, 20 veces más alta que el promedio mundial.

 

En 2020, hubo tendencias distintas para hombres y mujeres víctimas de homicidio. Los homicidios de hombres representan el 87% del total y es más probable que estén vinculados a dinámicas de la delincuencia organizada. El homicidio fue la principal causa de muerte entre los hombres de entre 10 y 54 años. Por el contrario, las muertes de mujeres se relacionan comúnmente con la violencia de pareja. Los feminicidios han aumentado 116% desde 2015.

Junto con la mejora en la tasa de homicidios, hubo una mejora en el impacto económico del homicidio, que se redujo en 72.3 mil millones de pesos o 3.1% en comparación con el año anterior.

 

La tasa de delitos violentos mejoró en 2020, disminuyendo en un 13.3% debido a la reducción de secuestros, robos y extorsiones. Aunque la tasa de crímenes violentos había comenzado a mostrar signos de una ligera disminución antes de 2020, disminuyó significativamente después de marzo de 2020, impulsada por las medidas de salud pública del gobierno y las recomendaciones de permanencia en el hogar debido a la pandemia de COVID-19.

 

Los altos niveles de violencia en México se caracterizaron por un aumento de la violencia contra la policía, políticos y periodistas. En 2020, 524 policías fueron asesinados, lo que representa un aumento del 17.5% con respecto al año anterior. Los asesinatos políticos también están en aumento, con al menos 139 políticos, funcionarios gubernamentales y candidatos asesinados entre septiembre de 2020 y marzo de 2021. Al menos ocho periodistas fueron asesinados en relación con su trabajo en 2020, una de las cifras más altas a nivel mundial.La tasa de delincuencia organizada ha aumentado un 40.5% desde 2015, con el mayor deterioro observado en la tasa de narcomenudeo que aumentó en un 125 por ciento. Acompañando esto, la violencia armada casi se ha duplicado desde 2015, con el doble de crímenes cometidos con un arma de fuego.

 

"Construir la paz en México requiere estrategias integrales y bien articuladas para combatir la corrupción y la impunidad de manera decisiva. También es necesario el fortalecimiento instituciones, y reconstruir la confianza de la gente en sus gobiernos para fomentar la colaboración", dijo Carlos Juárez.

 

Entre 2009 y 2019, los niveles de corrupción y eficiencia gubernamental en México se deterioraron significativamente. Las investigaciones indican que estos cambios precedieron a aumentos en las manifestaciones violentas, las percepciones de la delincuencia y las tasas de homicidios que han aumentado en la última década. Esto destaca el vínculo entre la eficacia institucional y la violencia. México ocupa el puesto 117 de 163 países en términos de control de la corrupción según el Foro Económico Mundial, y ha caído 46 posiciones en los últimos diez años, lo que indica la urgencia de abordar este fenómeno.