México tiene dos meses para contener el sarampión o perder estatus de país libre
Ciudad de México — Las autoridades sanitarias de México enfrentan un plazo de dos meses para controlar el brote de sarampión y evitar perder el estatus internacional de país libre de la enfermedad, otorgado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), advirtió la propia dependencia de salud federal y organismos internacionales.
El sarampión, enfermedad altamente contagiosa causada por un virus que puede transmitirse fácilmente entre personas no inmunizadas, resurgió en México con un brote iniciado en febrero de 2025 en el estado de Chihuahua. Desde entonces, el virus se ha propagado a las 32 entidades federativas con miles de casos confirmados, lo cual plantea un desafío sanitario considerable tras años sin transmisión sostenida.
La OPS otorgó una prórroga de dos meses para que México presente evidencia de contención de la transmisión antes de una reunión virtual programada para el 13 de abril de 2026, en la cual se determinará si el país conserva su estatus de libre de sarampión o lo pierde formalmente debido a la persistencia de casos.
Este plazo extraordinario responde a los parámetros internacionales de certificación epidemiológica: para mantener el estatus de eliminación, un país debe demostrar un periodo prolongado sin transmisión endémica del virus y contar con un sistema de vigilancia eficaz, alta cobertura de vacunación y capacidad de respuesta ante casos importados.
El secretario de Salud, David Kershenobich, informó que México ya aplicó más de 11 millones de dosis de vacuna contra el sarampión y cuenta con suficientes biológicos para continuar con la estrategia de inmunización en 2026, con el objetivo de alcanzar al menos 95 % de cobertura en la población susceptible, especialmente en niñas, niños y grupos con esquemas incompletos de vacunación.
Las autoridades han reforzado la campaña de vacunación, incluso aplicando dosis anticipadas a bebés de entre 6 y 11 meses y ampliando la vigilancia epidemiológica en entidades con mayor circulación viral como Jalisco, Chiapas, Sinaloa, Ciudad de México y Colima.
Además de la vacunación, la respuesta sanitaria incluye cercos epidemiológicos, búsqueda activa de casos y análisis de laboratorio, elementos requeridos para demostrar ante la OPS que el brote está bajo control.
Perder el estatus de país libre de sarampión tendría implicaciones en la percepción de salud pública y en la cooperación internacional, pues simboliza un retroceso en logros de erradicación alcanzados en la región desde 2016. La evaluación de abril será clave para definir el rumbo epidemiológico de la enfermedad en México.