Migrar por amor también impulsa negocios: casi 2 de cada 10 emprendedores extranjeros llegaron a México por una pareja

Un estudio de la Asociación de Emprendedores de México revela que 19.3% de las personas extranjeras fundadoras arribó al país por una relación sentimental, un fenómeno que —según Juan Carlos Cante— convierte decisiones personales en estrategias de supervivencia económica.

Cada 14 de febrero se habla de amor como elección personal. Pero para miles de personas extranjeras en México, una relación de pareja también ha sido una decisión económica de alto impacto. De acuerdo con la Radiografía del Emprendimiento en México 2025, edición Migrantes, realizada por la Asociación de Emprendedores de México (ASEM), 19.3% de las personas extranjeras que fundaron una empresa llegó al país por una pareja sentimental, una proporción igual a la de quienes migraron por lazos familiares (19.3%) y solo por debajo de quienes recibieron una oferta de trabajo y después emprendieron (23.9%).

La migración no siempre empieza con un plan de negocio; en muchos casos, comienza con un vínculo afectivo. Sin embargo, al llegar al país de destino, la necesidad de integrarse al mercado laboral, generar ingresos propios y construir estabilidad transforma esa decisión personal en una estrategia de supervivencia económica. "Las cifras muestran que la migración combina decisiones personales y oportunidades económicas, y que ambas influyen de forma directa en la dinámica y el crecimiento del emprendimiento", señala Juan Carlos Cante, presidente del Consejo Directivo de la ASEM



De hecho, el estudio expone que sólo 8% de las personas extranjeras fundadoras llegó con la intención explícita de emprender; para la mayoría, no fue el punto de partida, sino una respuesta adaptativa ante la falta de empleo formal.




Emprender por necesidad sin permiso de trabajo



La Radiografía del Emprendimiento en México 2025, edición Migrantes también revela que el 29.4% de las personas extranjeras que llegó al país por una relación de pareja emprendió ante la falta de empleo; esto se explica por un tema administrativo, ya que el trámite de residencia por matrimonio con una persona mexicana no contempla automáticamente un permiso de trabajo.


El fenómeno tiene además, un componente de género; pues el 76.5% de las personas extranjeras que fundaron una empresa, tras llegar por una relación de pareja, son mujeres.



"El amor sostiene en lo emocional, pero no reemplaza la información, los permisos ni los derechos; llegar por una pareja implica empezar desde cero y muchas veces descubrir las reglas cuando ya estás adentro", comenta Chiara Bellusci, originaria de Argentina y fundadora de Amar Azur, empresa de indumentaria bordada de diseño independiente. 



Amor, migración y oportunidad económica



El perfil del emprendedor extranjero que llega por una pareja revela una tensión constante entre oportunidad y riesgo. Por un lado, estas personas aportan ideas, experiencia y disposición para crear empresas; por otro, enfrentan barreras estructurales que las colocan en escenarios de incertidumbre al no poder integrarse al mercado laboral.

Sin embargo, cuando deciden emprender, muestran su gran capacidad; los datos así lo confirman: el 48.6% ha fundado más de una empresa, frente al 35.4% del promedio nacional; 29.7% opera más de un negocio, en comparación con el 17.8%, promedio nacional y 12.3% ha concretado un exit comercial, por encima del 7.2% registrado por mexicanos. Incluso el acceso a capital es mayor, el 8.3% ha recibido inversión de ángeles inversionistas, muy por encima del 2.1% del promedio nacional.



"Mi esposa es mexicana y esa fue la razón por la que llegué y también por la que decidí quedarme. Emprender quizá no habría sido posible sin su apoyo,  desde la orientación en trámites migratorios y la constitución de la empresa hasta el acceso a redes locales y asesoría legal, y esa es una realidad en la que viven muchas personas extranjeras", relata Maximilian Gauland, fundador de ZEITGEIST Consulting Group, quien llegó en 2016 por su vínculo de pareja y hoy lidera una empresa creada en 2018 para asesorar a empresas y organizaciones con inversión de su natal Alemania.

Más allá de las historias individuales, el impacto tiene un alcance a nivel social. Las empresas con migrantes en el equipo fundador emplean 138.1% más personas que el promedio nacional y generan al menos 900 mil empleos en México. Su contribución se hace evidente en empresas que son referente, como Kavak, del venezolano Carlos García Ottati; Grupo SOHIN, creado por la colombiana, naturalizada mexicana, Juana Ramírez; Cornershop, impulsada por los chilenos Daniel Undurraga y Juan Pablo Cuevas junto con el sueco Oskar Hjertonsson, y TDZ Group, fundado por Halim Nassar, originario del Líbano, por mencionar algunas.

Esta realidad adquiere especial relevancia este 14 de febrero, una fecha que celebra los vínculos afectivos pero omite sus consecuencias económicas. Migrar por razones sentimentales también puede llevar a cortar trayectorias laborales, perder acceso al empleo formal y verse forzado a generar ingresos. En ese cruce, el amor deja de ser solo un motivo de movilidad y se convierte en un factor que condiciona cómo, cuándo y desde dónde se emprende.



"Las relaciones de pareja son un motor migratorio y, en muchos casos, un detonante del emprendimiento por necesidad. Reconocer esta realidad permite diseñar políticas de apoyo más precisas, enfocadas en mejorar la calidad de vida de las personas que migran y de sus familias", concluye Juan Carlos Cante.