Padres de los 43 acusan cerco policial y rechazan ser vinculados a la ultraderecha
CIUDAD DE MÉXICO.- Madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa denunciaron un presunto cerco policial durante una jornada de protesta en la Ciudad de México y acusaron al Gobierno Federal de cancelar una mesa de diálogo que, aseguran, había sido comprometida previamente para abordar los avances de la investigación sobre el caso ocurrido en septiembre de 2014.
Las familias señalaron que el pasado 8 de junio fueron retenidas durante varias horas por elementos de seguridad cuando se dirigían a realizar actividades de protesta y un mitin en el antimonumento de los 43, ubicado en Paseo de la Reforma. De acuerdo con los denunciantes, un operativo policial les impidió avanzar con normalidad hacia el punto de concentración.
Según los testimonios difundidos por organizaciones acompañantes, los autobuses en los que viajaban madres, padres y estudiantes de la Escuela Normal Rural "Raúl Isidro Burgos" fueron interceptados en la caseta de Tlalpan, donde permanecieron retenidos por más de cuatro horas mientras eran sometidos a revisiones. Las familias calificaron la medida como un acto de hostigamiento y una acción que vulneró su derecho a la protesta.
Durante la movilización, los familiares también expresaron su inconformidad por la cancelación de una reunión que, aseguran, sostendrían con autoridades federales. De acuerdo con representantes legales del movimiento, algunos padres habían sido contactados por funcionarios federales para participar en una mesa de trabajo; sin embargo, posteriormente fueron notificados de que el encuentro no se realizaría.
Las familias de los normalistas desaparecidos afirmaron que la suspensión del diálogo incrementa la incertidumbre sobre el rumbo de las investigaciones y mantiene sin respuesta las principales exigencias relacionadas con la localización de los estudiantes y el esclarecimiento total de los hechos ocurridos en Iguala, Guerrero.
El caso Ayotzinapa continúa siendo uno de los expedientes más sensibles para el Estado mexicano. A casi 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes, los familiares sostienen que aún existen líneas de investigación pendientes y que no se ha alcanzado verdad ni justicia completas.