Pantallas gigantes, bares y conciertos: así quiere vivir México el Mundial 2026
El Mundial 2026 mueve el consumo fuera de los estadios: millones de mexicanos planean vivir los partidos en bares, conciertos y espacios públicos

El Mundial 2026 todavía no empieza y los mexicanos ya decidieron dónde quieren vivirlo: en casa de alguien, frente a una pantalla gigante o en un bar. El estadio quedó en segundo plano. La pasión se mudó a la ciudad.
Este torneo será uno de los eventos más protegidos en términos de derechos comerciales y propiedad intelectual, por lo que la FIFA y los titulares de transmisión vigilarán cualquier uso no autorizado de sus contenidos. Para los negocios interesados en diseñar experiencias especiales, como watch parties, promociones o conciertos temáticos, el reto estará en hacerlo con las licencias comerciales y autorizaciones correspondientes, de modo que eviten suspensiones, multas u otras sanciones.
"El interés ya apunta hacia una derrama que podría extenderse mucho más allá de las sedes oficiales. Entretenimiento, restaurantes y retail anticipan una oportunidad impulsada por personas que buscan compartir cada partido fuera de las tribunas", explica Paola Solórzano, fundadora y CEO de ACSI Research, agencia líder en investigación de mercados, social y política con presencia internacional.
De acuerdo con el estudio Retrato del México Actual: Consumo, Social y Político 2026 de ACSI Research, el 66.7% de los mexicanos quiere ver los partidos en pantallas gigantes y el 63.3% planea hacerlo en bares o restaurantes. Además, el 62.3% muestra interés en ir a conciertos organizados durante el evento, mientras que las reuniones en casas de amigos o familiares alcanzan el 73.9%.
La fiesta se mueve a la ciudad
El patrón revela algo más que preferencias de consumo: ir al estadio implica boletos, transporte y hospedaje que la mayoría no está dispuesta a pagar. Los espacios públicos, bares y eventos gratuitos organizados de forma regular se han convertido en la forma más accesible de participar en la celebración, siempre dentro del marco de los derechos de transmisión vigentes.
En términos generales, un restaurante, bar, cafetería u hotel que habitualmente cuenta con televisores puede transmitir los partidos como parte de su operación, siempre que no cobre acceso, no incorpore patrocinios ni convierta el encuentro en un evento especial. Cuando se organizan watch parties masivas, conciertos temáticos, activaciones promocionales o instalaciones de pantallas gigantes en espacios públicos se requiere gestionar autorizaciones específicas con los titulares de los derechos o con sus distribuidores autorizados.
La FIFA proyecta que el Mundial será el evento deportivo más grande de la historia, con más de 100 partidos distribuidos entre México, Estados Unidos y Canadá. El tamaño del torneo anticipa un movimiento masivo de personas y consumo que también transformará la manera en que se vive el futbol fuera de los estadios.
Ahí es donde el entretenimiento cobra relevancia. El propio estudio muestra que los conciertos son la actividad de entretenimiento presencial favorita para el 32.6% de la población, y el 44.4% asiste a al menos un partido de futbol cada tres meses.
"El Mundial tiene el poder de activar emociones, convivencia y consumo al mismo tiempo. Las empresas que entiendan cómo quieren vivirlo los mexicanos tendrán una oportunidad importante de conectar con millones de personas fuera de la cancha", concluye Paola Solórzano.



