Perspectiva
El arte se reinventa.
Renovarse o morir, dice el refrán y nunca como ahora esto es más cierto. Nos reinventamos o desaparecemos, y esto funciona en todos los sentidos. Ahora resulta que tenemos habilidades y vocaciones que no conocíamos y estamos resurgiendo a la vida de otra manera. Resignados ya a que nuestra existencia transcurra a través de las pantallas y cobre cada más tiempo y espacio, el mundo pandémico de ahora nos ha colocado en escenarios nunca antes imaginados. Renovarse o morir. Y la lucha sin tregua para quedarnos en la primera alternativa.
El arte es ahora una opción al alcance, porque instituciones, museos, escuelas, universidades, han puesto en sus plataformas virtuales muchísimas oportunidades para acercanos a esos mundos para muchos antes desconocidos y ahora encontrados virtualmente en las pantallas. Es la oportunidad quizás de que el arte tenga cabida donde antes no tenía.
Hay muchas maneras de acercarnos al arte, las dos tradicionales son las del espectador común y la del espectador culto. Cuando se presenta el arte ante el espectador común tiene una enorme ventaja, la de la espontaneidad, aunque habrá quienes prefieran espectadores cultos, la realidad es que los espectadores comunes tienen un interés mucho más auténtico por el arte convencional. La vía de acceso al reino de las artes debe encontrarse en el sentimiento, entendido no como aquello que deforma nuestra capacidad de razonar, sino como ese primer vínculo con la realidad que nos devuelve nuestra naturaleza original de seres humanos.
Quizás lo ideal para la apreciación del arte sería tener una mezcla de los dos tipos de espectadores, el común y el culto, que implicara la espontaneidad de un sentimiento auténtico y también la de un sentimiento reflexionado. Esto puede parecer muy sofisticado, pero creo que es el tipo de públicos que debemos formar. No es imposible entender y comprender y a la vez sentir. La difusión de la cultura por vía digital, está ofreciendo enormes posibilidades para que esto suceda.
Cecyte con doce mil estudiantes tan sólo en la capital del estado y el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Mexicali, han tenido un acercamiento para apoyarse mutuamente en esta enorme y espléndida tarea. La plataforma digital de IMACUM, imacumvirtual.com se extenderá a través de los dispositivos de jóvenes de educación media que participarán en esta experiencia de crecimiento potencial en las redes de la cultura.
La cultura trasmitida virtualmente se entrelaza de diferentes modos y es notable el efecto que está causando. No hay receptor que escape a esa fuerza desbordante del arte. La ironía, la tragedia, el humor frente a la pantalla. Es una experiencia intimidante, sí, pero enormemente significativa.
Renovarse o morir y morir metafóricamente en el arte es conformarnos y resignarnos. Nuestros antiguos métodos están obsoletos quizás, lo que hemos hecho hasta ahora ya no funciona, la tradición nos enseñó lo que ahora tendremos que olvidar y hay que aprender de nuevo, y eso es bueno, porque la fortaleza espiritual e intelectual aumenta después de experimentar una fractura. La rasgadura, la separación, el dar un paso que signifique cambiar de un estado a otro, no es sencillo, son nuevas vivencias, experiencias, situaciones y métodos distintos. Muchas técnicas se rezagarán, esta pandemia, encierro y situación casi irreal ha sido un enorme sacudimiento para el mundo del arte. Esta es una carrera vertiginosa y violenta en la que se vislumbran nuevos y prometedores horizontes donde el arte se redescubre y se reinventa.
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