¿Sociedad de misántropos?

Como ya lo hemos comentado en entregas anteriores, para la ciencia del Derecho el estudio y comprensión del comportamiento humano es fundamental, pues sólo de esta manera es posible lograr una regulación efectiva de aquella y de ese modo, hacer posible la vida en sociedad

En esta ocasión daremos un breve vistazo a la “misantropía”, fenómeno que cada vez se encuentra con mayor frecuencia en diferentes grados, entre los individuos. 

La misantropía es una disposición psicológica que está definida por el rechazo y el menosprecio a la especie humana en general. 

Etimológicamente este término significa “odio al ser humano”. 

Las personas misántropas no sienten aversión por un grupo específico de personas por amplio que sea, sino por todos los humanos en general. 

 Alguna de las características concretas que son propias de las personas misántropas  son entre otras, que se creen superiores, es una creencia totalmente subjetiva que no depende de las habilidades o de los conocimientos que tengan los demás. 

Para los misántropos todas las personas en general son despreciables a priori, así que las destrezas que puedan tener son irrelevantes. 

El simple hecho de ser otras personas hace que el misántropo aliene su capacidad para sentir y para ser entidades con humanidad. Pasan su tiempo libre a solas. El motivo de esto es que la compañía de los demás no resulta algo agradable de por sí, y puede llegar a ser una molestia. 

Conciben las normas como un código de conducta que solo existe para beneficiar a la sociedad en general, pero para ellas este objetivo no tiene valor.

En algunos casos, el círculo social de personas por el que sí se puede experimentar lástima se reduce a la familia, y en algunos casos ni siquiera existe un grupo que genere especial simpatía. 

La muerte puede llegar a verse como algo liberador.

Las personas misántropas no llegan a entender el sentido de las fiestas, de los rituales colectivos y de las formas de participación y organización política fuera de las instituciones. 

Consideran que nada bueno puede surgir de la organización conjunta de varios seres humanos.

Suelen construir su propia moralidad, muy rara vez estructuran su moral adoptándola de formas éticas ya consensuadas, en vez de eso, se construyen un sistema de valores y una escala ética a su medida, empezando desde cero. 

Aunque  sí experimentan emociones, estas quedan plasmadas en actos solitarios, que no necesitan de la participación de los demás para poder desarrollarlas. 

Lo sentimental y emocional es algo que termina en uno mismo, y por consiguiente no involucra a los otros (en ocasiones puede llegarse a mantener las apariencias por interés personal).

Tienen un sentido del humor negro en donde se producen ataques, abusos o humillaciones. 

Rara vez es un sentido del humor basado en la identificación conjunta con situaciones cotidianas, sino que se fundamenta en escenas descabelladas y, en ocasiones, aberrantes.

Algo también muy común es que tienden a ser arrogantes, no les importa humillar a otras personas señalando sus defectos o llegando a inventárselos y exagerarlos.

Quizá la mayoría de nosotros  nos podamos llegar a sentir identificados con algunas de las características de los misántropos, es ahí cuando debemos realizar un muy honesto juicio de valor, haciendo un autoanálisis de nuestro comportamiento y sentir, con la certidumbre concreta y definitiva de que toda vida humana es importante y que dependemos de los demás para nuestra propia supervivencia y beneficio de toda la sociedad.  

Como siempre un placer saludarlo, esperando que estas pocas letras hayan sido de su agrado y, sobre todo de utilidad ¡Hasta la próxima!



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