Detectan afectaciones sociales en menores por uso excesivo de dispositivos electrónicos en Tijuana
Hospital de Salud Mental advierte que retirar aparatos como castigo puede ser contraproducente y recomienda establecer límites en conjunto.

Tijuana, 15 de Abril. - El Hospital de Salud Mental de Tijuana alertó sobre el impacto negativo que el uso excesivo y sin supervisión de dispositivos electrónicos está generando en la salud mental de niños y adolescentes, con afectaciones que ya se reflejan a nivel emocional, físico y social.
Durante una charla en el marco del 18 aniversario de la institución, la coordinadora del área de Psicología, Aranza Solís Nicolás, advirtió que el incremento en el consumo de celulares, tabletas, computadoras y redes sociales está vinculado con problemas como ansiedad social, depresión, trastornos de conducta alimentaria, dificultades de aprendizaje y ciberacoso.
"Estamos viendo una disminución en la tolerancia al malestar y una necesidad constante de estímulos. Los menores pueden consumir grandes cantidades de contenido en un día sin percibirlo, lo que genera una distorsión del tiempo", explicó la especialista.

Añadió que estas dinámicas también están afectando la capacidad de socialización, ya que muchos adolescentes presentan dificultades para mantener contacto visual, iniciar conversaciones o interactuar cara a cara, optando por formas de comunicación digital como memes o mensajes breves.
De acuerdo con la psicóloga, el tiempo recomendado frente a pantallas es de hasta 30 minutos diarios en niños mayores de seis años y entre una y una hora y media en adolescentes, aunque reconoció que en la práctica estos límites rara vez se cumplen.

La especialista subrayó la importancia de que padres y cuidadores establezcan límites claros en el uso de dispositivos, pero de manera consensuada y con el ejemplo en casa. "Si se pide no usar teléfonos en la mesa, los adultos también deben cumplirlo", indicó.
Asimismo, destacó que la falta de acompañamiento parental, en parte por las jornadas laborales, influye en el uso desmedido de tecnología, por lo que llamó a fortalecer la comunicación familiar y supervisar los contenidos que consumen los menores.
Finalmente, recomendó considerar apoyo psicológico, incluyendo terapia familiar, como una herramienta para establecer hábitos saludables y prevenir conductas de riesgo asociadas al entorno digital.



