Marines de San Diego a juicio por coyotes de indocumentados

Un grupo de marines enfrenta juicios marciales por transportar indocumentados, informó la Oficina de Prensa de la Primera División de Marines en la base naval de Camp Pendleton, en el condado de San Diego.
Los doce marines y un marinero enfrentan “procesamientos judiciales militares” por cargos que van de transportar o conspirar para transportar indocumentados, borracheras, hurto y perjurio, entre otros cargos presentados oficialmente.
Se desconoce alguna potencial sentencia que enfrenten los marines o infantes de marina en Pendleton, unos cien kilómetros al norte de Tijuana. Los acusados no eran parte del despliegue militar que ordenó el presidente Donald Trump.
La patrulla fronteriza notó a principios de julio pasado que un vehículo salió de la carretera 8 en sentido de Arizona a San Diego, entró un momento a una carretera de terracería que frecuentan migrantes y un momento después se reincorporó a la autopista.
Los patrulleros detuvieron el vehículo para inspección y encontraron en la cajuela a varios migrantes mexicanos que posteriormente declararon que pagarían ocho mil dólares cada uno porque les transportaban rumbo a Los Ángeles.
El conductor y su acompañante en ese vehículo con indocumentados fueron identificados como dos marines de Pendleton, Bryan Law y David Salazar Quintero.
Según la denuncia, los marines no contactaron a los migrantes en la frontera de México, sino que la persona que los cruzó les indicó mediante llamada telefónica a un celular que un vehículo en que viajaban Law y Salazar los recogería en ese punto.
Unas dos semanas después de esa detención, al llamar a formación matutina, las autoridades militares detuvieron a los otros once marines, uno de ellos identificado como marinero.
El casi quedó a cargo de Servicios de Investigación Criminal de la Marina (NCIS), que desarrolló las averiguaciones.
Hasta ahora se desconoce si los marines habían transportado antes a otros migrantes y desde cuando realizaban esas operaciones.



