Sindicatura continúa haciendo de las suyas
Remolcan vehículos a pesar de que el conductor designado pasa la prueba del alcoholímetro; solo por traer botellas vacías en el interior.

Cada vez son más frecuentes las quejas contra los retenes de alcoholímetro, pues abusan de los ciudadanos al remolcar su vehículo por traer botellas vacías, aún sin presentar un estado alcoholizado; situación que viola las garantías del conductor y/o pasajeros.
Abusando de su envestidura, se han dado a la tarea de remolcar vehículos a su antojo, asumiendo que es un delito traer botellas vacías dentro del auto.
Son varios los casos en dónde los conductores pasan la prueba del alcoholímetro y, sin autorización, los elementos de la policía municipal, les exigen que se les entreguen las llaves y los obligan a bajarse del automóvil para hacerles una revisión y una vez que encuentran algún objeto que les indique que los acompañantes pudieran haber estado tomando mientras el vehículo va en circulación, es suficiente para remolcarlos y dejarlos a pie, a merced de lo que les pueda suceder, creando una serie de inconvenientes a fin de rescatar su unidad vehicular, la cual termina en corralones municipales.
La Señora Valdéz, expresó su inconformidad con este medio, para narrar su historia ante este “atraco municipal” que está dejando mucho qué cuestionar, puesto que es muy notorio el abuso ante los ciudadanos.
“Fui a recoger a mi esposo, porque me habló que pasará por él y, a mi regreso, muy confiada, sabiendo que me encontraba absolutamente sobria, pasé por el retén; me someten a la prueba de alcoholímetro y la paso sin problema con 0.000 mg/l; sin embargo, un oficial me pide que le haga entrega de las llaves y me solicita que descienda del carro, al igual que a mi esposo, ya que iban a hacer una revisión. En el interior, encuentran una lata de aluminio de cerveza apachurrada, misma que pensé se habría caído de la bolsa que utilizo, porque son las que llevo a reciclar; pues hasta vieja y oxidada se veía. Posterior a ello y sin ninguna consideración, procedieron a remolcar mi vehículo, el cuál utilizo diariamente para llevar a mis hijos a la escuela, trasladarme a mi trabajo y para mis quehaceres cotidianos, como cualquier ciudadano; qué injusticia.”
Comentó además, que le tomó más de 4 días poder liberar su auto, debido a que contaba con placas vencidas y le salió alrededor de 7,000 pesos recuperar su automóvil del corralón.
Otro caso similar, fue el del Señor Pérez Zambrano, que por traer una botella vacía en la parte trasera de su automóvil y no obstante haber pasado el alcoholímetro, le sucedió lo mismo. Liberar su carro le costó todo su cheque de la semana completa.
Al parecer son muchos los automóviles que han sido remolcados y algunos no recuperados, por esta misma razón. Como lo fue el otro caso de la Señora Juanita P. López, a quien no le dieron siquiera la oportunidad de sacar los documentos de su auto y no le ha sido posible sacarlo del corralón.
Hasta el momento el Síndico Procurador Rafael Leyva, no ha querido atender estás quejas en sindicatura; y es que se sabe que no existe una ley que sostenga que está prohibido que lleves bebidas en tu auto (llenas o vacías), ya que es probable que lo estés llevando de un lugar a otro, que sea un regalo, que la reservarás para tu futuro consumo; más aún, estando vacías; pues estas conductas caen en el rubro de abuso de poder y se asoma una posible disfrazada “recaudación” de la dependencia.
Si a esto le agregamos que se ha estado trabajando en concientizar a la gente respecto a la cultura del conductor designado y la sociedad, responde asumiendo este serio compromiso; injusto es tratar de encontrarle una razón injustificada para sancionarlo. Esto sin considerar el eterno, cansado, desgastante y caro viacrucis que tiene que enfrentar la ciudadanía para recuperar sus vehículos de los corralones; afectando considerablemente sus horas trabajo, escuelas y dañando la por demás rebasada economía de los hogares de la entidad.



