3 soldados estadounidenses murieron y al menos otros 30 resultaron heridos en un ataque con drones en Jordania
El presidente Joe Biden atribuyó el ataque a milicias respaldadas por Irán y aseguró que Estados Unidos “hará que todos los responsables rindan cuentas en el momento y de la manera que nosotros elijamos”.

Tijuana, 28 de Enero. - Tres soldados estadounidenses murieron y al menos 30 resultaron heridos este domingo en un ataque con drones en el noreste de Jordania, cerca de la frontera con Siria, anunció en un comunicado el presidente Joe Biden, y atribuyó el ataque a milicias respaldadas por Irán.
Las muertes ocurren en medio de los ataques contra fuerzas de Estados Unidos en Medio Oriente por parte de milicias respaldadas por Irán, y la guerra entre Israel y Hamás, un conflicto que ha incrementado el riesgo de una escalada de violencia.
Funcionarios estadounidenses indicaron que siguen trabajando para identificar de manera concluyente al responsable del ataque, pero han evaluado que el culpable es uno de varios grupos respaldados por Irán.
Biden subrayó que Estados Unidos “hará que todos los responsables rindan cuentas en el momento y de la manera que nosotros elijamos”.
La televisión estatal citó a Muhannad Mubaidin, un portavoz del gobierno, insistiendo en que el ataque ocurrió fuera del reino, al otro lado de la frontera con Siria. Pero las autoridades estadounidenses insistieron en que el ataque se registró en Jordania.
Las tropas estadounidenses han utilizado durante mucho tiempo a Jordania (un reino que tiene frontera con Irak, Israel, el territorio palestino de Cisjordania, Arabia Saudí y Siria) como punto de base.
Alrededor de 3 mil soldados estadounidenses suelen estar en Jordania.
Desde que inició la guerra de Israel contra Hamás en la Franja de Gaza, las bases militares de Estados Unidos en Irak y Siria han sufrido ataques con drones y misiles.
Este ataque marca el primer atentado contra tropas estadounidenses en Jordania durante la guerra y es el primero que cobra vidas de estadounidenses, otros ataques han herido gravemente a militares de Estados Unidos, incluso causándoles lesiones cerebrales traumáticas.



