Berlín vive el apagón más largo desde la Segunda Guerra Mundial tras sabotaje
Miles de hogares siguen sin luz por presunto ataque incendiario

Berlín, Alemania. - La capital alemana enfrenta el apagón más prolongado desde el final de la Segunda Guerra Mundial, después de que un presunto sabotaje incendiario provocó un masivo corte de energía que ha dejado sin electricidad a decenas de miles de hogares y negocios desde el pasado sábado.
El corte de suministro se originó tras un incendio en cables de alta tensión cerca de una central eléctrica en el suroeste de la ciudad, que autoridades han atribuido a un acto deliberado reivindicado por un grupo de extrema izquierda identificado como la "Vulkangruppe" o Grupo Volcán. El fuego dañó líneas vitales que abastecen a los distritos de Nikolassee, Zehlendorf, Wannsee y Lichterfelde, afectando inicialmente hasta 45 000 hogares y 2 200 comercios.
Aunque progresivamente se ha reestablecido la energía en algunas zonas, aproximadamente 25 500 hogares y más de mil negocios aún permanecen sin luz al cuarto día del corte, con la expectativa de que el servicio no se restablezca por completo hasta el jueves 8 de enero debido a la magnitud de los daños y las complejidades de la reparación.
El apagón ha coincidido con temperaturas bajo cero y condiciones invernales, lo que ha incrementado la presión sobre los servicios de emergencia. Las autoridades locales han habilitado centros de refugio y albergues de emergencia donde los residentes pueden calentarse, descansar y cargar dispositivos móviles. Además, se está ofreciendo comida caliente y apoyos logísticos en varios puntos de la ciudad, mientras el ayuntamiento anunció que asumirá gastos de alojamiento en hoteles para quienes lo necesiten.
El impacto sobre servicios públicos también ha sido considerable: cerca de una veintena de escuelas permanecen cerradas, los hospitales tuvieron que operar con generadores y algunas rutas de transporte sufrieron interrupciones, aunque gradualmente se han ido normalizando.
Autoridades alemanas han catalogado el incidente como un posible acto de terrorismo por parte de extremistas de izquierda, y la investigación sigue abierta para esclarecer responsabilidades. El alcalde de Berlín, Kai Wegner, ha condenado enérgicamente el ataque, calificándolo de "inhumano" por poner en riesgo la vida de la población, y ha destacado la coordinación con las fuerzas federales y locales para reparar la infraestructura y prevenir futuros ataques.
Este apagón supera en duración a otro ocurrido el pasado otoño en los distritos orientales de Treptow y Köpenick, que también fue causado por un ataque incendiario y dejó sin electricidad a miles de residentes durante más de 60 horas.



