Congreso de Perú destituye a presidente interino José Jerí a menos de dos meses de las elecciones
La destitución se aprobó por amplia mayoría en el Parlamento en medio de investigaciones y señalamientos éticos

Lima, Perú.— El Congreso de la República de Perú aprobó este martes 17 de febrero de 2026 la destitución del presidente interino, José Jerí, a menos de dos meses de las elecciones generales programadas para el 12 de abril, en una decisión que marca otro cambio de liderazgo en un clima de marcada inestabilidad política.
La votación en el Parlamento peruano concluyó con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, superando los requisitos constitucionales para remover al mandatario encargado, quien llevaba únicamente cuatro meses en el cargo tras asumir en octubre de 2025 luego de la destitución de la expresidenta Dina Boluarte.
Jerí fue removido en medio de investigaciones preliminares en su contra por presunta corrupción y tráfico de influencias, derivadas de encuentros no reportados con empresarios chinos que tenían contratos con el Estado, además de cuestionamientos sobre contrataciones irregulares de funcionarios cercanos.
El cargo de presidente interino en Perú recae tradicionalmente en el presidente del Congreso cuando la Presidencia de la República queda vacante, por lo que la censura del líder legislativo provocó automáticamente la pérdida de su condición como jefe de Estado encargado.
La destitución de Jerí representa el octavo cambio de presidente en Perú en casi una década, reflejo de una prolongada crisis política que ha visto a distintos mandatarios cesados o enfrentando procesos judiciales desde 2016.
Tras la votación, los parlamentarios acordaron convocar a una sesión extraordinaria para elegir al nuevo presidente del Congreso, quien automáticamente asumirá la Presidencia de la República interina hasta la toma de posesión del próximo gobierno electo.
El abrupto cambio de mando ocurre cuando el país se prepara para una elección considerada decisiva en un contexto de fragmentación partidaria, inseguridad y desconfianza ciudadana hacia las instituciones, lo que añade incertidumbre al proceso electoral.



