Ernesto Herrera: primer mexicano en recibir vacuna contra el COVID-19
tras la aplicación de la inyección sintió comezón y le fue entregado un diario para anotar todos los síntomas durante todo el proceso.

Tijuana, B.C., 18 de Septiembre de 2020.- Ernesto Herrera de 51 años, acudió por voluntad propia al hospital de la Princesa ubicado en Madrid, España y ahí se aplicó la inyección contra el COVID-19 en fase experimental.
El trascendental hecho lo ha convertido en el primer mexicano en recibir una dosis de vacuna experimental contra el Coronavirus, la vacuna "recombinante AD26 COV2S" se encuentra en fase II de investigación. El laboratorio Janssen que pertenece a Johnson & Johnson, junto con la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado de Estados Unidos (BARDA) llevan a cabo la investigación.
El proceso para estudiar la respuesta inmune contra el SARS-CoV-2, consiste en aplicar la vacuna en tres dosis a 1,045 adultos sanos de 18 a 70 años de edad, en grupos seleccionados de Bélgica, Alemania y España. Sin embargo, hasta mediados del próximo año podría estar lista la vacuna para iniciar con la producción de 1,000 millones de dosis.
Ernesto nació en la Ciudad de México, pero desde hace 22 años vive en Las Rozas en Madrid, España, y el pasado miércoles se convirtió en el primer mexicano en recibir la dosis de una vacuna experimental (fase II) contra el Covid-19, por lo que ruega que sea exitosa y se acabé esta pesadilla para el mundo.
Ernesto nació en la Ciudad de México, pero su vida la desarrolló en Mexicali, Baja California, y sus estudios lo llevaron a vivir en Cuba, Alemania y el amor lo llevó a España. Hoy, está casado, tiene dos hijos adolescentes, es director de fotografía y hace cine y campañas políticas, de publicidad y ha hecho películas en México, España y Europa.
Unos cuantos días después lo llamaron para tener una reunión donde le explicarían todos los detalles sobre lo que consiste la vacuna y todo el proceso de este ensayo. Y les describieron que esta vacuna, está basada en un vector que ya existe y ya está probada y le agregan la proteína del coronavirus, pero aún así no están exentos de tener efectos secundarios.
Relata que no fue a esta cita con el destino para adquirir inmunidad, "porque no se sabe si va a funcionar o si te va a ir peor, es decir, que salga peor el remedio que la enfermedad y tampoco acudes por dinero, porque no pagan por participar en este experimento, es una cuestión de voluntad".
El ciudadano aseguró que es una decisión que pone en riesgo su vida, pues no sabe qué efectos causará, fue tomada por el bien de todo el mundo. En caso de que los resultados sean buenos, los laboratorios iniciarán con la tercera fase en noviembre.
"Yo tengo muchos motivos como aliciente porque mi hermana, que ha trabajado en laboratorios farmacéuticos le insistió hasta que pudo que no lo hiciera, pero yo me he mantenido bastante firme porque creo que tengo que dar una lección a mis hijos, yo no quiero ser profesor de nadie, pero de mis hijos sí, y es una lección de solidaridad humana, yo creo mucho en ello. Yo participé mucho en política y me ha dejado que hay que ser solidario y no intentar hacer lo que hacen los políticos que te dicen que van a ayudar y al final se les olvida la gente. Yo no soy político, pero soy un ser humano y pertenezco a la sociedad y participo como puedo y esta es una manera de participar", menciona Ernesto.



