Escoltas evacúan a la presidenta de Costa Rica tras escucharse una explosión en zona de minería ilegal
Laura Fernández realizaba un recorrido de tres kilómetros en Las Crucitas cuando se activó el protocolo de seguridad

CDMX, México. - La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, fue evacuada de emergencia este viernes 19 de junio durante una gira de campo que realizaba en la localidad de Las Crucitas de Cutris, en el cantón de San Carlos, provincia de Alajuela, cuando a lo lejos se escuchó un fuerte estruendo similar a una explosión. La mandataria, de 39 años, inspeccionaba los daños ambientales causados por la minería ilegal de oro en la zona cuando el equipo de seguridad presidencial activó de inmediato los protocolos establecidos, la subió a un vehículo y la trasladó a un lugar seguro junto con los ministros y diputados que integraban la comitiva oficial.
Una decena de efectivos de la Policía de Fronteras, la Fuerza Pública y la Unidad Especial de Intervención (UEI) actuaron en cuestión de segundos para sacar a la delegación del área. No se reportaron heridos entre los integrantes de la comitiva ni entre los pobladores del lugar. Minutos después del incidente, la presidenta Fernández ofreció una conferencia de prensa en el propio sitio con total calma: "Estoy bien, ya me chequearon porque es el protocolo. No se preocupe nadie más allá de lo necesario. Estamos todos bien", declaró.
La mandataria ofreció además su propia lectura del sonido que desencadenó la evacuación: dijo que consideró que fue una "bombeta de turno", el nombre popular en Costa Rica para los fuegos artificiales usados en festividades, y explicó que el eco en la densa vegetación del bosque habría amplificado considerablemente el estruendo. Sin embargo, no dejó pasar la oportunidad para subrayar las condiciones que enfrentan a diario quienes trabajan en esa zona: "Si se animaron a hacer una detonación hoy, imagínense cómo será un día ordinario para los policías y la comunidad."
Las Crucitas es una localidad cercana a la frontera con Nicaragua que en los últimos años ha sido tomada por mineros ilegales, donde las autoridades decomisan constantemente maquinaria y equipos utilizados para extraer oro de forma artesanal con graves consecuencias ambientales. La visita presidencial formaba parte de los esfuerzos del gobierno por impulsar en el Congreso un proyecto de ley para reactivar la minería formal y regulada en la zona, buscando ordenar una actividad que hoy opera fuera de la ley y representa un problema de seguridad y medio ambiente de primer orden para el país.



