Exsecretario de Seguridad de Rocha acepta colaborar con EU como testigo
Gerardo Mérida, acusado de presuntos vínculos con "Los Chapitos", entregó información inicial a autoridades estadounidenses mientras permanece detenido en Nueva York.

Tijuana, 16 de Mayo. - El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, fue aceptado por autoridades de Estados Unidos como testigo cooperante y posible testigo protegido, luego de entregar información inicial al Departamento de Justicia mientras permanece detenido en Nueva York, reveló El Universal.
Según el reporte, Mérida Sánchez compareció ante una corte federal en Nueva York y se declaró no culpable de los cargos en su contra. El exfuncionario fue detenido el pasado 11 de mayo tras ingresar a Estados Unidos desde Hermosillo, Sonora, y cruzar por la Garita de Nogales hacia Arizona, donde quedó bajo custodia del US Marshalls Service.
Su expediente quedó registrado inicialmente en Arizona bajo el número S9 23 Cr. 180, aunque el caso será radicado en el Distrito Sur de Nueva York. Actualmente aparece recluido en el Centro de Detención Metropolitano MDC Brooklyn, identificado con el número 62685-512.
De acuerdo con la información publicada por El Universal, el general no opuso resistencia a su captura y aceptó ser trasladado rápidamente al distrito acusador en Nueva York, sin disputar su entrega ni identidad ante autoridades estadounidenses.
Mérida Sánchez figura entre los imputados en una acusación formal presentada por la Corte de Distrito de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como otros funcionarios y exfuncionarios señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La acusación sostiene que funcionarios de seguridad y gobierno en Sinaloa participaron en una conspiración para introducir fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina a Estados Unidos en coordinación con "Los Chapitos", facción del Cártel de Sinaloa.
Documentos judiciales citados por el medio señalan que, entre 2023 y 2024, Mérida Sánchez habría recibido más de 100 mil dólares mensuales en sobornos a cambio de brindar protección al grupo criminal y alertar sobre operativos contra laboratorios clandestinos.
Las autoridades estadounidenses también lo acusan de proporcionar información sobre investigaciones, cateos y decomisos planeados por fuerzas armadas mexicanas.



