La historia del líder de la Logtech chilena que conquistó el mercado en América Latina

Gonzalo Fuenzalida Zegers, Co-Founder & Chief Commercial Officer Tranciti, empresa Logtech, con más de 10 años de experiencia en logística en LATAM y con oficinas físicas en Chile, México y Colombia, relata cómo fue iniciar de cero esta empresa, hoy convertida en un referente en el mundo de la logística en movimiento

La historia del líder de la Logtech chilena que conquistó el mercado en América Latina
Por: EL MEXICANO | 09/06/2023

Ciudad de México. - “Tranciti ha sido como un bambú japonés”. Así define Gonzalo Fuenzalida, Co- Founder & Chief Commercial Officer de esta Logtech, la única en nuestro país y América Latina que opera desde la primera hasta la última milla en un único ecosistema propietario SaaS (Software as a Service). 

“Cuando siembras un bambú japonés, no es hasta los 7 años que recién comienzas a ver su crecimiento. Por ende, si eres impaciente, podrías pensar que, en todo ese tiempo, no está pasando nada, pero la verdad es que ese es el período más importante porque la planta está echando raíces fuertes para sostenerse. Pasado los 7 años, el bambú comienza a crecer de manera feroz: en tan solo semanas puede llegar a los 30 metros. Con Tranciti ha sido lo mismo y hoy, estamos viendo los resultados de todo aquello que trabajamos por años”, rememora el profesional. 

La historia personal de Gonzalo y la creación de Tranciti se entremezclan. Si bien nació en Santiago de Chile, a los 7 años, se fue a vivir junto a su familia a Brasil. Empapándose del colorido y buen humor de la cultura de este país, a la edad de 17 volvió a Chile con su spanportugués que le valió uno que otro chascarro cuando más tarde, decidió estudiar publicidad. 

A días de haber terminado sus estudios decidió vivir nuevas experiencias lo que lo llevó a viajar, por sus propios medios, a Inglaterra, con dinero para mantenerse solo 1 semana en el país y sin ningún intercambio pactado con anterioridad, como se suele estilar. Pagó el curso más barato para aprender inglés, mientras se ganaba la vida trabajando en bares y Club´s  como barman en Londres. Incluso se ofreció de “conejillo de indias” para profesores de idiomas en práctica. 

Pasado un año, regresó a Chile y encontró trabajo en lo suyo. Durante casi 3 años fue Channel Manager del canal de grandes tiendas y supermercados de Faber Castell, la empresa líder mundial de materiales de escritura. Entre risas recuerda: “ahí hice el servicio militar en el área comercial, con la presión de que más del 50% de la venta se hacía en las pocas semanas de la campaña escolar y durante el año era negociar con los clientes y viajar a ver las plantas de producción en otros países, lo que fue una gran experiencia”. 

A raíz de su “hambre” de emprender, según sus propias palabras, decidió realizar un MBA Business Administration and Management General de la Universidad Adolfo Ibáñez. 

Y, acá fue donde se alinearon los astros, ya que este curso le permitió conocer a Rodrigo Rozas, en ese tiempo, Gerente de Philips Chile y, con quien, más tarde se asoció para crear Tranciti junto con otros socios, entre ellos Cristián Matetic el cual, al ser director de diversas empresas, aportó con el governance. Hoy es el actual presidente del directorio de Tranciti. 

“Desde que tengo uso de razón, el objetivo siempre fue tener un camino propio. Cuando niño tenía ese llamado, no tenía claro a qué área me quería dedicar, pero sí sabía que quería emprender y al final terminé en una empresa que ofrece soluciones que ni siquiera existían cuando salí del colegio”, relata. 

“Creo que el mayor miedo que he tenido en lo profesional ha sido cuando estaba trabajando como ejecutivo, porque me preguntaba ‘¿y cuándo me voy a independizar?’ Me daba pavor pensar que ese momento a lo mejor no iba a llegar nunca”, reflexiona Gonzalo que mientras cursaba el MBA tenía más de 30, estaba casado y ya era padre. 

Ya con todo esto sobre la mesa, Gonzalo dio ese salto al vacío, dejó su trabajo formal e incluso declinó a decirle que sí a una tentadora oferta de otra reconocida empresa para liderar el área comercial. Así de seguro estaba en su decisión de emprender. 

“No existe el momento perfecto para emprender. La verdad es que es puro riesgo y hay una alta probabilidad de que te vaya mal, pero si amas lo que haces y te asocias y trabajas con las personas correctas, entonces las posibilidades de éxito aumentan de manera exponencial, el equipo es todo. Hoy miro para atrás y, si bien, el inicio al recordarlo podría parecer duro, en el momento ni siquiera lo pensaba, lo vi más bien como parte del camino, y cada año que pasa siento que estamos recién empezando.”, agrega. 

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