Masacre de pandilla deja decenas de muertos y miles de desplazados en Haití
El ataque atribuido al grupo armado Gran Grif en la región de Artibonite dejó viviendas incendiadas y un saldo de víctimas que podría superar las 70, según autoridades y organizaciones humanitarias.

Tijuana, 1 de Abril. - Una masacre perpetrada por la pandilla Gran Grif dejó al menos decenas de muertos y miles de desplazados en la localidad de Jean-Denis, en el departamento de Artibonite, en el centro de Haití, según autoridades y organizaciones de derechos humanos.
El ataque ocurrió durante la madrugada del 29 de marzo, cuando hombres armados irrumpieron en la comunidad y abrieron fuego contra residentes, además de incendiar viviendas y bloquear carreteras para impedir la llegada de refuerzos policiales.
Las cifras de víctimas varían. La policía reportó inicialmente al menos 16 muertos y varios heridos, mientras organizaciones de derechos humanos estiman que el número podría superar las 70 personas, entre ellas niños, además de unos 30 heridos.
El ataque también provocó una crisis humanitaria en la zona: más de 6.000 personas abandonaron sus hogares y alrededor de 50 viviendas fueron incendiadas durante la incursión armada.
Según reportes locales, los atacantes pertenecen a Gran Grif, una de las pandillas más poderosas de la región de Artibonite, considerada el "granero" agrícola del país. El grupo ha sido señalado por múltiples ataques violentos y fue designado como organización terrorista por Estados Unidos.
Tras la matanza, las fuerzas de seguridad realizaron operaciones en la zona para retomar el control, mientras residentes denunciaron que los agresores regresaron a comunidades cercanas en los días posteriores, aumentando el temor entre la población.
La Organización de las Naciones Unidas condenó el ataque y pidió una investigación exhaustiva, en medio de una crisis de seguridad que mantiene a gran parte del país bajo el control de bandas armadas y ha provocado desplazamientos masivos en los últimos años.
La violencia de pandillas se ha intensificado en Haití desde 2021, tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse, con miles de muertos y millones de personas afectadas por el desplazamiento y la inseguridad.



