Jurado en Texas ordena a heredero petrolero pagar 1,100 millones de dólares por abuso de su hijastro
El menor sufrió daño cerebral irreversible y requiere atención médica permanente; el agresor ya cumple una condena de 40 años de prisión.

Tijuana, 30 de Marzo. - Un jurado en el estado de Texas ordenó al heredero vinculado a una familia de la industria petrolera Charles Edwin Brooks Jr. pagar 1,100 millones de dólares en daños y perjuicios por las graves lesiones que provocó a su hijastro Blake Sampson, quien tenía apenas dos años al momento de la agresión.
La decisión judicial se produjo tras una demanda civil presentada por la madre del menor, Madison Ball, quien argumentó que las consecuencias del ataque cambiaron de forma irreversible la vida de su hijo.
De acuerdo con documentos del caso, el niño sufrió daño cerebral traumático severo, lo que le provocó parálisis permanente, problemas respiratorios crónicos y la necesidad de recibir atención médica las 24 horas del día. Actualmente depende de una silla de ruedas y de cuidados especializados para realizar funciones básicas.
El incidente ocurrió en 2021, cuando Brooks se encontraba al cuidado del menor. Según la investigación, el hombre agredió brutalmente al niño, provocándole lesiones que lo dejaron al borde de la muerte.
Durante el proceso judicial se reveló que el menor presentaba múltiples lesiones graves, lo que obligó a su traslado de emergencia a un hospital, donde los médicos lograron salvarle la vida.
Brooks ya había sido condenado en un proceso penal por agresión agravada contra un menor, delito por el que cumple una sentencia de 40 años de prisión en Estados Unidos.
El fallo civil establece que el acusado deberá pagar 291 millones de dólares en daños compensatorios, destinados a cubrir los gastos médicos, terapias y cuidados que el menor necesitará durante toda su vida.
Además, el jurado impuso 810 millones de dólares en daños punitivos, una sanción económica adicional destinada a castigar la gravedad de la conducta y enviar un mensaje disuasivo en casos de abuso infantil.
La indemnización total, que supera los 1,100 millones de dólares, es considerada por especialistas legales como una de las compensaciones más altas otorgadas en Estados Unidos en un caso de violencia contra un menor.
El equipo legal de la familia sostuvo que el objetivo de la demanda fue garantizar recursos suficientes para cubrir el tratamiento médico y la atención permanente que el niño requerirá durante el resto de su vida.



