El regalo del 10 de mayo que termina pesando todo el año
Especialistas advierten que las compras a crédito por el Día de las Madres pueden convertirse en estrés financiero si no se planean con anticipación.

El plan suena perfecto: trajinera, comida y toda la familia en Xochimilco; la cuenta se divide entre todos y así nadie lo sufre. Pero, hay algo que no se reparte: el regalo. Ese lo paga una sola persona, se decide rápido, casi siempre a crédito, y es el que se resiente después.
El Día de las Madres es una de las fechas que más mueve el gasto. En 2025, la derrama en la Ciudad de México llegó a 5 mil 374 millones de pesos, según la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) capitalina.
"En fechas como el 10 de mayo, el reto no es gastar o no, sino decidir con claridad sobre lo que ya se debe. El crédito funciona cuando hay visibilidad de los compromisos y de la capacidad de pago; sin esa claridad, se convierte en presión y estrés", explica Hugh Bruce, Chief Consumer Officer de Círculo de Crédito, Sociedad de Información Crediticia (SIC), con más de 20 años de experiencia en el sector.
Antes, comprar un regalo implicaba comparar, ajustar y pensarlo. Hoy, una promoción puede cerrar la compra en minutos. Todo se vuelve más fácil, pero también hay menos tiempo para pensar si alcanza.
De la trajinera al estado de cuenta
En celebraciones grandes, el gasto se reparte y la cooperacha funciona. En el regalo, no, recae en una sola persona y pesa más.
"Cuando alguien entiende cuánto puede pagar al mes, o diferir, sin comprometer otros pagos, el crédito deja de ser una carga y se vuelve una herramienta para sostener el gasto en el tiempo", añade Bruce.
Regalos que sí hacen sentido
No es el regalo, es si ya estaba contemplado, cuando se anticipa, se acomoda; cuando se decide al momento, pesa.
Con eso claro, conviene ubicar cuánto hay disponible antes de comprar, para elegir algo que sí encaje en el mes. Aquí algunas opciones:
Un celular nuevo, si el anterior ya no sirve y se necesita para el día a día.
Experiencias en familia como una comida o un viaje corto, donde el gasto se comparte.
Salud y bienestar como consultas, estudios o tratamientos de belleza que ya estaban considerados.
Celebrar sin cargar todo al mismo día
"Revisar tu historial de crédito deja de ser un trámite y se vuelve una forma de ubicarte. Te muestra qué créditos tienes, cómo los has pagado y cuánto margen hay. Herramientas como Mi Reporte de Crédito Especial (Mi RCE) lo hacen visible. No cambian las ganas de celebrar, pero sí la forma de hacerlo sin desajustar el mes", concluye Hugh Bruce, Chief Consumer Officer de Círculo de Crédito.



