Empresas mexicanas enfrentan barreras para entrar a EE.UU.
Falta de capital, redes limitadas y estrategias poco adaptadas frenan la expansión, mientras expertos destacan que la internacionalización requiere acompañamiento, conexiones y ejecución alineada al mercado estadounidense.

Entrar a Estados Unidos sigue siendo difícil para muchas empresas mexicanas; no es por falta de interés, sino por estas cuatro barreras: Poco acceso a capital, redes de contacto limitadas, estrategias poco adaptadas y una lectura incompleta del mercado. Esa combinación encarece la expansión y alarga los tiempos de entrada.
“El mercado estadounidense exige más que intención. Requiere capital inteligente, conexiones de valor y una ejecución alineada al mercado”, afirmó Ari Cassab, Presidente de la Asociación de Empresarios Mexicanos (AEM) Capítulo Centro-Sur.
A estas barreras se suman, el cumplimiento regulatorio y el reto de dejar atrás una lógica local para operar desde una cultura de mercado con reglas, dinámicas y expectativas distintas.
Entrar solo cuesta más
Los empresarios mexicanos representan alrededor del 49% de todos los dueños de negocios hispanos, según datos de Office of Advocacy de la U.S. Small Business Administration. Esto los posiciona como el grupo más relevante dentro de este segmento.
La cifra da dimensión a lo discutido en el panel ¿Cómo hacer negocio en Estados Unidos?, realizado durante el lanzamiento del Capítulo Centro-Sur de la AEM: Avanzar acompañado acelera, optimiza y garantiza mejores resultados en la entrada a nuevos mercados.
“Las conexiones correctas abren puertas con clientes, socios e inversionistas. Esto puede acortar años de curva de aprendizaje. Entrar acompañado marca la diferencia entre el éxito y el fracaso”, aseveró Georgina Tello, Presidenta Binacional de la AEM.
En la conversación, también participaron Miriam Sánchez, Presidenta del Capítulo AEM Occidente; y Alan San Miguel, Presidente del Capítulo AEM The Woodlands - Houston, quienes destacaron la importancia de construir relaciones estratégicas.
Otro factor determinante son los procesos. Adaptar el modelo de negocio implica entender regulaciones, dinámicas comerciales y expectativas del consumidor estadounidense. Ejecutar con supuestos locales eleva los costos y limita el crecimiento.
La oportunidad exige método
México es el principal socio comercial de Estados Unidos, con intercambios anuales superiores a 790 mil millones de dólares, según datos de la U.S. Census Bureau.
El Capítulo Centro-Sur de la AEM busca fortalecer la conexión entre empresarios, facilitar el acceso a información y acelerar la integración de negocios mexicanos en el mercado estadounidense.
“Crecer en Estados Unidos exige preparación, relaciones y ejecución precisa en un mercado que premia la estrategia y la colaboración. México y Estados Unidos tienen una oportunidad única de crecer juntos cuando se entiende cómo colaborar, compartir valor y cimentar puentes sostenibles”, concluye Ari Cassab.
El evento de lanzamiento del capítulo AEM Centro - Sur dejó claro que entrar al mercado estadounidense no es un salto, sino un proceso que exige acompañamiento, lectura fina del entorno y decisiones estratégicas bien informadas. Las experiencias compartidas por los líderes de la AEM evidenciaron que reducir la curva de aprendizaje, acceder a las redes correctas y ejecutar con enfoque local son factores que marcan la diferencia en los resultados. En ese sentido, el Capítulo Centro-Sur se posiciona como una plataforma clave para ordenar ese proceso, conectar a los empresarios con los actores adecuados y acelerar una internacionalización más efectiva y competitiva.



