Marco Antonio Almanza se entrega a autoridades de EE.UU.
El ex jefe de la policía es el tercer exfuncionario ligado al caso Rocha Moya

Culiacán, Sinaloa. - Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa, se entregó voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos, convirtiéndose en el tercer exfuncionario sinaloense señalado en las investigaciones contra excolaboradores del gobierno de Rubén Rocha Moya que decide comparecer ante la justicia estadounidense.
La entrega ocurrió días después de que Almanza acudiera a comparecer ante la Fiscalía General de la República (FGR) en México como parte de las indagatorias derivadas de las acusaciones presentadas por autoridades estadounidenses contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con los reportes, el exmando policial figuraba entre los diez funcionarios y exfuncionarios mencionados por fiscales federales de Estados Unidos dentro de una investigación que señala una presunta red de protección al Cártel de Sinaloa. Entre los señalados también se encuentran el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza Cázarez y otros exintegrantes de corporaciones de seguridad estatales.
La entrega de Almanza se suma a las de otros exfuncionarios del gobierno sinaloense que previamente decidieron presentarse ante tribunales estadounidenses. Entre ellos se encuentra el exsecretario de Seguridad Pública estatal, Gerardo Mérida Sánchez, quien ya enfrenta un proceso judicial en una corte federal de Nueva York y tiene programadas audiencias relacionadas con los cargos que le fueron imputados.
Las autoridades estadounidenses sostienen que la presunta estructura investigada habría brindado protección e información privilegiada a integrantes de la facción de "Los Chapitos" a cambio de sobornos y apoyo político. Los acusados han rechazado los señalamientos y, en varios casos, han manifestado su disposición a colaborar con las investigaciones tanto en México como en Estados Unidos.
Mientras tanto, la FGR mantiene abiertas sus propias investigaciones sobre los funcionarios señalados por Washington. En días recientes, varios de los involucrados fueron citados a declarar ante autoridades federales mexicanas, aunque la fiscalía ha señalado que continúa recabando información para determinar el alcance de las acusaciones.



