México reafirma envío de petróleo a Cuba pese a presiones de EU
Sheinbaum defiende la medida como una decisión soberana y humanitaria, mientras legisladores cuestionan transparencia y costos económicos.

Tijuana, 14 de Enero. - El Gobierno de México confirmó este miércoles que no abandonará el envío de petróleo a Cuba, pese a las crecientes tensiones con Estados Unidos y las críticas en el ámbito político interno, consolidando una relación energética que ha cobrado relevancia tras la crisis petrolera en Venezuela y la intervención de Washington en ese país.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió con firmeza la decisión en su conferencia matutina, calificándola como una decisión soberana y continuada de cooperación histórica con la isla caribeña. Subrayó que los envíos se realizan dentro de un marco legal y "no representan un incremento extraordinario" respecto a los niveles anteriores, sino la continuidad de una política de apoyo ante la escasez energética de Cuba.
Los pronunciamientos de la mandataria se producen en medio de una creciente polémica: sectores de la oposición mexicana han cuestionado la opacidad de los acuerdos petroleros, la carga financiera para la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y los riesgos diplomáticos con Estados Unidos, que mantiene sanciones económicas contra La Habana desde hace décadas.
México se ha convertido en uno de los principales proveedores de crudo a Cuba, especialmente tras el declive de las exportaciones venezolanas. Durante 2025, el país norteamericano envió un promedio de entre 12 000 y 19 000 barriles diarios de crudo y productos petrolíferos a la isla a través de la filial de Pemex Gasolinas Bienestar, que ha operado estos envíos pese a la falta de transparencia en cifras oficiales completas.
Estos volúmenes representan una parte significativa de las importaciones energéticas de Cuba, que enfrenta prolongados cortes de electricidad y dificultades económicas tras el colapso de su tradicional proveedor, Venezuela.
La política de México ha generado diferencias abiertas con la administración del presidente estadounidense Donald Trump, quien en días recientes prometió poner fin al suministro de petróleo a Cuba desde Venezuela como parte de su estrategia de presión sobre el Gobierno cubano. Sin embargo, autoridades de Washington han aclarado que Estados Unidos no impedirá que México continúe abasteciendo a la isla, en lo que califican de una cuestión humanitaria que busca evitar un colapso social en Cuba.
El contexto de estas decisiones incluye la reciente captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, un hecho que interrumpió de forma abrupta los envíos de crudo desde ese país hacia Cuba y dejó a México en una posición estratégica como proveedor alternativo.



