¿Dolor de espalda que no desaparece? Podría ser Espondilitis Anquilosante

Suelen confundirse con molestias comunes del día a día, lo que puede retrasar el diagnóstico

¿Dolor de espalda que no desaparece? Podría ser Espondilitis Anquilosante
Por: EL MEXICANO | 04/30/2026

Ciudad de México, 30 de abril de 2026. En México, miles de personas podrían vivir con dolor lumbar crónico sin saber que se trata de una enfermedad inflamatoria progresiva: la espondilitis anquilosante.4 Este padecimiento suele presentarse con dolor lumbar o  rigidez, especialmente por las mañanas o después de permanecer en reposo. El cansancio persistente o la molestia en el cuello, también pueden ser señales de alerta que requieren valoración médica.1-3



En el país, estudios han estimado que cerca del 5 % de la población presenta estas características asociadas a la enfermedad, lo que ayuda a comprender su frecuencia.4 La espondilitis anquilosante es una condición autoinmune en la que el sistema inmunológico ataca tejidos sanos del propio cuerpo, generando dolor y daño progresivo en la espalda, la cadera y otras articulaciones.3 Los primeros signos suelen confundirse con molestias comunes del día a día, lo que puede retrasar el diagnóstico.1 Estos síntomas suelen iniciar desde la adolescencia tardía o la adultez temprana, y la mayoría de los casos se presentan antes de los 45 años.2



"Uno de los principales retos es que los pacientes normalizan el dolor de espalda y lo asocian al estrés o al ritmo de vida, cuando en realidad puede tratarse de un proceso inflamatorio que avanza de manera silenciosa. Identificar estas señales desde etapas tempranas permite intervenir a tiempo y evitar limitaciones físicas importantes en el futuro", explica la Dra. Elisa Fortuño, líder de Estrategia Médica y del Área Médica de Inmunología en UCB México.1-2



Con el paso del tiempo, la inflamación persistente puede estimular la formación de nuevo hueso en la columna, provocando que algunas vértebras se fusionen y disminuya la flexibilidad,2 esto propicia que se generen dificultades para realizar actividades cotidianas, limitando la movilidad e incluso provocando cambios visibles en la postura.2 Además, al tratarse de una enfermedad sistémica, es posible que afecte otras articulaciones o manifestarse con síntomas en otros órganos, como ojos o el sistema digestivo.3



"Un patrón común es que los pacientes presentan dolor lumbar en un estado de reposo pero que a veces disminuye con el movimiento, es importante no ignorarlo. Este tipo de características clínicas pueden orientar hacia el diagnóstico oportuno de la ´espondilitis anquilosante´, que es una enfermedad inflamatoria que requiere seguimiento especializado para preservar la movilidad y la calidad de vida", añade la Dra. Fortuño.1-2



Factores como los antecedentes familiares directos o ciertas características genéticas heredadas pueden aumentar la probabilidad de desarrollar esta condición.3 A nivel global, la prevalencia puede variar entre 9 y 30 casos por cada 10,000 personas.5



En el marco del Día Mundial de la Espondilitis Anquilosante que se conmemora este 2 de mayo, especialistas advierten sobre la necesidad de prestar atención a los dolores de espalda continuos, ya que podrían estar relacionados con esta enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente la columna vertebral y las articulaciones, sobre todo, donde se conecta con la pelvis.2



El diagnóstico oportuno es clave para controlar los síntomas, mantener la movilidad y reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo.2 Asimismo, adoptar hábitos saludables como mantenerse físicamente activo, cuidar la postura y evitar el tabaquismo puede contribuir a mejorar el bienestar de quienes viven con esta enfermedad.6




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