Posicionamiento político de la Marcha 45 del Orgullo LGBTTTIQA+ de la Ciudad de México

Posicionamiento político de la Marcha 45 del Orgullo LGBTTTIQA+ de la Ciudad de México
Por: EL MEXICANO | 06/26/2023

La autoproclamada Ciudad de los derechos, sigue sin reconocer que cada avance en materia de inclusión ha sido gracias a las luchas, a las exigencias y al trabajo de las organizaciones, colectivas y activistas que día a día velamos por el cumplimiento de nuestros derechos; el Gobierno de la Ciudad de México y muchos otros, han osado a atribuirse el mérito de la inclusión, cuando han sido mayormente un obstáculo en nuestra lucha. De forma superficial, podemos hablar de grandes avances en los derechos humanos para nuestras poblaciones limitándose al matrimonio igualitario, por cierto aún cuestionado a pesar de las resoluciones de la Suprema Corte. El acceso a la Identidad de Género por ejemplo se ha reconocido a velocidades y en condiciones distintas, en pocos estados. ¡Es insuficiente! Los derechos, la inclusión y poder habitar la igualdad sustantiva que tanto exigimos las poblaciones de la diversidad sexual y de género, sigue golpeada por el rezago legislativo, las omisiones por parte de los gobiernos, la inaplicación de la ley, la impunidad, las resoluciones de la Suprema Corte y la ausencia de presupuestos adecuados destinados a la garantía de los derechos. ¡Sin presupuesto, no hay compromiso! La omisión, el silencio y la impunidad son cómplices y parte de las discriminaciones, agresiones y violencias que enfrentamos por simplemente seguir nuestra libertad de ser. ¡No pedimos ventajas, exigimos igualdad! ¡No pedimos privilegios, exigimos derechos!

Si bien todas las personas LGBTTTIQA+, estamos expuestas a vivir violencias, discriminación y estigmas asociados a nuestra orientación sexual o identidad de género, existen desigualdades entre poblaciones con grupos específicos de la diversidad sexo genérica que han sido mayormente anuladas, borradas y silenciadas, ya que además de vivir bajo el estigma de la disidencia sexo genérica, habitan otras identidades o viven otras condiciones que les colocan en posiciones vulneradas. Hoy más que nunca, es indispensable callar para escuchar sus voces, sus historias, sus realidades, sus exigencias, sus luchas y sus propuestas que también nos hablan de sus anhelos de poder construir de manera colectiva el mundo en el que jamás nos borrarán:

1-     Identidades trans y no binaries exigimos

Instamos al reconocimiento nacional de las identidades no binarias, pues es escaso o nulo por parte de las instituciones públicas, se nos impone un binarismo que atenta contra nuestro derecho a la identidad y se manifiesta en la imposibilidad de acceder a un reconocimiento legal de nuestra identidad de la misma manera que pueden hacerlo las personas cisgénero, vulnerando otros derechos humanos fundamentales y promoviendo la negativa social a reconocer que existimos. Esta negativa aunada al estigma social sobre nuestra identidad, se traduce en dificultades en el acceso a empleo respetuoso de nuestras identidades, a la educación sin discriminación y la atención de nuestra salud en general y para poder realizar transiciones médicas; por lo que se apremia la acción en dichos ámbitos.

Pocos espacios existen para personas no binarixs, señalamos la necesidad de espacios elementales, como aquellos en donde se imparta una educación que sea libre de prejuicios o violencia y se respete la identidad de las personas, del mismo modo en ambientes laborales, comunitarios y la importancia de espacios designados como baños neutros; que representan espacios seguros para nosotrxs.

Denunciamos y exigimos las acciones necesarias ante la violencia por parte de las autoridades, quienes constantemente hacen omisión de nuestra identidad y realizan invasiones corporales respaldadas por procesos inadecuados ante la inexistencia de protocolos en los que se nos considere. Así también, señalamos que enfrentamos discriminación por nuestra expresión de género y a través del uso de un lenguaje que no refleja nuestra identidad ni existencia y que es motivo de agresión y burla. Es apremiante que se nos nombre debidamente.

Exigimos puntualmente:

·       Políticas públicas integrales que contemplen a personas no binaries y trans*, se solicita el reconocimiento legal de identidad para personas no binarias, pues actualmente solo se nos reconoce después de un proceso de amparo y acompañamiento legal. 

·       Que se respeten nuestros pronombres e identidad pues mediante el lenguaje existimos y resistimos frente al sistema heterocissexista, sin olvidar que los derechos trans* no se detienen ahí. 

·       Exigimos acceso seguro a servicios de salud sin ser malgenerizades, a tratamientos de reemplazo hormonal, a atención durante el embarazo y aborto. 

·       Acceso a la educación, empleo digno y vivienda.

·       Campañas de sensibilización a instituciones y sus operativos para prevenir la discriminación al momento de acudir a instancias a solicitar información, tramites, etc. 

·       Garantizar el acceso a la salud integral para nuestras poblaciones, particularmente nuestra salud mental ya que identidades trans*, no binaries y disidentes de género, no acuden por miedo a vivir discriminación.

 

2-   Las personas LGBTTTIQA+ con discapacidad exigimos:

La comunidad de personas con discapacidad en colaboración con Revolución Iridiscente y Alianza EnBy Mx, en esta edición de la marcha del orgullo LGBTTTIAQ+:

Exigimos que se tome debida acción ante el estigma predominante que dificulta la

aceptación de las personas con discapacidad en el entorno social, que presiona con el capacitismo y nos coloca como no merecedores de relaciones sexo-afectivas sanas y dignas, que niega que tengamos la capacidad de elegir sobre nuestra vida sexual, que impide el acceso a los derechos sexuales y reproductivos, que nos coloca bajo su concepto de "infancias eternas", obstaculizando el ejercicio de nuestra autonomía y que bajo ese discurso no se nos permite el acceso a educación sexual integral, a la atención de la salud sexual, dejándonos vulnerables ante la violencia sexual, infecciones de transmisión sexual y embarazos no deseados. Que se tome acción sobre la imposición social de reprimir nuestra sexualidad, nuestra identidad y orientación, que se deje de asumir la supuesta inexistencia de nuestra sexualidad, sin reconocernos como personas más allá de la discapacidad.

Es indispensable el debido seguimiento de las siguientes situaciones:

La predominante deficiencia y desinterés de parte de las autoridades para facilitar la comunicación, interacción, nuestra movilidad y un entorno adecuado no sólo para nuestra salud física y psicológica sino para nuestro desarrollo social; las condiciones de acceso a espacios que son indispensables para nosotrxs para la vida diaria, sigue siendo insuficiente.

La discriminación laboral para el acceso y desarrollo en dicho ámbito, exacerbado por nuestra condición de disidencias sexuales y que nos deja en estado de vulnerabilidad económica.

Instamos a cesar los estereotipos sobre la discapacidad y la objetificación de nuestra comunidad mediante la cual se romantizan los obstáculos bajo los que el entorno nos coloca, que nos utiliza como pretexto para oprimir a otras comunidades vulneradas o como motivo de burla social.

 

3-   Las personas LGBTTTIQA+ que vivimos con VIH exigimos:

Reconocimiento y apoyo formal a la sociedad civil que es la única que históricamente ha realizado labores de prevención y detección temprana en las poblaciones claves.

Asegurar el seguimiento a la atención, desde la prevención, detección, inicio temprano del tratamiento, vinculación a los servicios médicos y retención dentro de ellos a través del trato digno y respetuoso, con personal capacitado, actualizado y sensible en la atención a las poblaciones clave.

Asegurar la disponibilidad de tratamientos y medicinas.

Trabajar en colaboración con las organizaciones de la sociedad de manera abierta, transparente, accesible y profesional.

Asegurar la atención a las comorbilidades que afectan a las personas con VIH, incluyendo servicios de salud mental.

 

4-   Las personas LGBTTTIQA+ privadas de la libertad, exigimos:

Registro adecuado de identidad sexual: resulta indispensable garantizar que las personas privadas de su libertad puedan ser registradas y reconocidas de acuerdo con su identidad de género autopercibida. Esto implica respetar su identidad sexual y evitar la segregación injustificada en las instalaciones penitenciarias.

Ubicación apropiada en los centros penitenciarios: Al asignar la ubicación de las personas LGBTTTIQA+ en los penales, es necesario considerar su identidad de género autopercibida. Se debe asegurar que sean ubicadas en un lugar seguro que respete su identidad de género y evite cualquier forma de discriminación o violencia.

Protección contra la discriminación: Es esencial establecer medidas claras y políticas de protección dentro de las instituciones penitenciarias para prevenir la discriminación y la violencia basada en la orientación sexual, identidad o expresión de género. Además, se debe capacitar y sensibilizar al personal penitenciario sobre los derechos de las personas LGBTTTIQA+ para garantizar un trato justo, respetuoso y libre de prejuicios.

Acceso equitativo a instalaciones y servicios: Se debe garantizar que las personas LGBTTTIQA+ privadas de su libertad tengan acceso igualitario a todas las instalaciones, servicios y programas de tratamiento dentro del centro penitenciario. Esto incluye actividades educativas, laborales, de capacitación y recreativas, sin discriminación alguna.

Fortalecimiento de las visitas familiares e íntimas: promover y facilitar las visitas familiares e íntimas para las personas LGBTTTIQA+ en reclusión, fomentando la comunicación y el contacto con sus seres queridos y el mundo exterior. Estas visitas deben ser tratadas con igualdad y respeto, sin importar la orientación sexual o identidad de género de las personas involucradas.

Atención médica y tratamientos adecuados: Se debe asegurar que las personas LGBTTTIQA+ en reclusión penitenciaria reciban atención médica integral y tratamiento apropiado para abordar sus necesidades específicas. Esto implica colaborar entre las autoridades penitenciarias y de salud para garantizar el acceso a servicios de salud especializados y sensibles, así como a las medicinas necesarias de las personas de la diversidad sexual y de género.

Promoción de la cultura de legalidad y derechos humanos: Es necesario difundir la normativa y los principios de respeto a los derechos humanos de las personas LGBTTTIQA+ en los centros penitenciarios. Se deben implementar programas de sensibilización y capacitación dirigidos al personal penitenciario y a la población reclusa, fomentando una cultura de legalidad, igualdad y respeto.

Protocolo de actuación integral: Se debe desarrollar e implementar un protocolo de actuación integral para los servidores públicos de los centros penitenciarios. Este protocolo debe garantizar una atención integral, libre de discriminación y respetuosa de los derechos humanos de las personas LGBTTTIQA+ privadas de su libertad. Debe considerar las necesidades específicas de esta población y asegurar su inclusión en todos los aspectos de la vida en prisión.

Exigimos que la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados Federales apruebe la iniciativa de Ley Nacional de Ejecución Penal, en Materia de Identidad de Género.

 

 

5-   Las personas LGBTTTIQA+ que ejercemos el trabajo sexual exigimos:

Protección legal: establecer marcos legales que garanticen la protección de los derechos laborales y humanos de las personas que ejercen el trabajo sexual, incluyendo a las personas LGBTIQA.

Acceso a servicios de salud y bienestar: implementar programas de salud integral que aborden las necesidades físicas, emocionales y de salud sexual de las personas que ejercen el trabajo sexual que consideren su orientación sexual e identidad de género.

Garantizar el acceso a servicios de prevención, detección y tratamiento de infecciones de transmisión sexual, incluyendo pruebas y tratamiento gratuitos.

Establecer clínicas de salud sexual y reproductiva que atiendan las necesidades de las personas LGBTIQA que ejercen el trabajo sexual.

Educación y formación: Brindar programas de capacitación y educación para mejorar la seguridad, salud y bienestar de las personas que ejercen el trabajo sexual, con una perspectiva de diversidad sexo genérica.

Sensibilizar a la sociedad sobre los derechos y necesidades de las personas LGBTIQA que ejercen el trabajo sexual, promoviendo la aceptación y el respeto.

Prevención de la discriminación y la violencia: implementar medidas para prevenir la discriminación y la violencia hacia las personas LGBTIQA que ejercen el trabajo sexual, promoviendo leyes antidiscriminación y capacitando y sensibilizando a los cuerpos de seguridad.

Establecer mecanismos seguros y confidenciales de denuncia para casos de discriminación o violencia contra las personas que ejercen el trabajo sexual.

Inclusión social y laboral: fomentar la inclusión social y laboral de las personas que ejercen el trabajo sexual, ofreciendo programas de capacitación y apoyo para, si así lo desean, facilitar su inserción en otros sectores laborales.

Promover políticas de no discriminación en el ámbito laboral que protejan los derechos de las personas LGBTIQA y faciliten su acceso a empleos formales.

 

6-   Las personas LGBTTTIQA+ indígenas o de pueblos originarios exigimos:

Las poblaciones indígenas no hemos estado exentas de amar e identificarnos en la diversidad, ha sido el sistema social heteropatriarcal y machista el que nos ha oprimido, incluso, en la decisión de cómo nos queremos expresar frente a esta vida. Aún no contamos con el reconocimiento necesario de la mayoría de los segmentos sociales, y estar parada aquí representa la valentía de los pueblos indígenas que se plantan en la lucha por nuestros derechos.

Persiste el miedo a la discriminación, nos han hecho creer que no somos importantes, pero hoy les digo: no hay habrá una lucha justa mientras no se incluyan a las poblaciones invisibilizadas e históricamente excluidas como lo han sido los pueblos indígenas, es momento de nombrar aquello que se han negado a reconocer, y estamos aquí para mostrarles que nunca nos hemos ido y que no lo haremos, existimos porque resistimos y hoy más que nunca seguiremos por la lucha por buscar libertad, justicia y dignidad.

Desde este espacio exigimos atender los casos de discriminación, violencias y omisiones a nuestras vivencias, buscamos justicia de lo que incluso en los espacios institucionales y en todo el país hemos sido vulnerados y durante tanto tiempo.

Pedimos el reconocimiento, el respeto y la garantía de derechos de las poblaciones indígenas que residen en esta proclamada ciudad de derechos, que tristemente aún dista mucho de serlo, es fundamental atender temas como el acceso a una vivienda, al trabajo, al acceso a la educación, a servicios de salud, todo ello en un marco del respeto a la dignidad humana.

No más invisibilización, y sí al reconocimiento de nuestra libertad de ser y decidir, de nuestra cultura, de nuestras raíces, sí al respeto de la diversidad sexual y de género de los pueblos indígenas.

Exigimos el fortalecimiento de las organizaciones indígenas LGBTQIA+: los gobiernos deben apoyar y financiar a las organizaciones indígenas que trabajan en defensa de los derechos LGBTQIA+. Esto incluye brindar recursos para la capacitación, el fortalecimiento institucional y la promoción de la visibilidad de estas organizaciones.

Programas de sensibilización intercultural: exigimos la implementación de programas de sensibilización y diálogo intercultural entre las comunidades indígenas y los activistas LGBTQIA+. Estos programas buscan fomentar la comprensión mutua, promover el respeto a la diversidad y superar estereotipos y prejuicios arraigados.

Inclusión en programas de vivienda y empleo: se debe garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a la vivienda y al empleo para las personas indígenas LGBTQIA+. Esto implica promover políticas de vivienda inclusivas y eliminar la discriminación laboral basada en la orientación sexual, la identidad de género y la pertenencia étnica.

Protección contra la violencia y el acoso: Las autoridades deben establecer medidas efectivas para prevenir y abordar la violencia y el acoso contra las personas indígenas LGBTQIA+. Esto incluye la implementación de leyes y políticas que penalicen los crímenes de odio y la discriminación, así como la capacitación de las fuerzas de seguridad en la atención adecuada a estas situaciones.

Preservación de la cultura y tradiciones indígenas LGBTQIA+: las instituciones deben apoyar y promover la preservación de la cultura y las tradiciones indígenas LGBTQIA+. Esto implica reconocer y valorar las contribuciones históricas y culturales de estas comunidades, así como proporcionar recursos para la documentación y difusión de su patrimonio

Derechos territoriales: El Estado debe respetar y proteger los derechos territoriales de las comunidades indígenas LGBTQIA+. Esto implica reconocer y garantizar su derecho a la tierra, el acceso a recursos naturales y la preservación de sus prácticas culturales y tradicionales.

 

7-   Personas LGBTTTIQA+ migrantes.

Las personas migrantes LGBTTTIQ+ en México, se encuentran en una situación de múltiple vulnerabilidad debido a los distintos factores como la discriminación, la falta de acceso a servicios básicos y la violencia sistematizada, por parte de autoridades y grupos criminales. Viven todos los obstáculos, las discriminaciones, las violencias del fenómeno migratorio en México: control de identidad ilegal, detenciones arbitrarias, extorsión, trata de persona, secuestro, asesinato, desaparición forzada, para citar algunos. Además, las personas LGBTTTIQ+ migrantes a menudo se enfrentan a obstáculos adicionales, como el huir de un país por violencia y/o persecución, la falta de recursos para solicitar protección internacional, e incluso el pleno goce de derechos y la falta de empatía por parte de las autoridades migratorias.

Ante esta realidad, las personas migrantes LGBTTTIQ+ en México exigimos una respuesta justa y equitativa por parte de las autoridades. Entre las demandas se encuentran el acceso a servicios de salud, educación, empleo y vivienda sin discriminación, el reconocimiento de nuestros derechos humanos, la protección contra la violencia y la garantía del acceso a la justicia. La comunidad también ha exigido una política migratoria más inclusiva y equitativa que tome en cuenta las necesidades específicas de la comunidad LGBTTTIQ+, recordando que todas, todos y todes, somos personas.

Exhortamos a los Estados, instituciones y sociedad en general, a recordar que el ser una persona LGBTIQ+ refugiada o migrante, no nos quita nuestra dignidad humana. Las personas sexo-género diversas, que nos vemos obligadas a salir de nuestras casas, localidades y países por la violencia, persecución y discriminación de las que somos objeto, tenemos derecho a una protección integral en los países de acogida y tránsito, donde se nos garantice el acceso a servicios, el reconocimiento de nuestros derechos y la posibilidad de construir un proyecto de vida.

8-   Lenchitudes, lesbianas y sáficas exigimos:

·       ¡Justicia por el lesbofeminicidio de Isabel Herrera y Concepción González y de sus hijos, Andrés y Luis, familia lesbomaternal asesinada en la Alcaldía Gustavo A. Madero en marzo de este año! ¡justicia por el lesbofeminicidio de Karen Janelly Pereyra, también madre lesbiana, asesinada a finales del año pasado en Tijuana! ¡Exigimos justicia por Odilia Castillo, asesinada por ser una mujer afromexicana lesbiana quien tenía sólo 17 años! 

·       ¡Que las autoridades dejen de separar a las madres lesbianas de sus hijos e hijas a causa de su orientación sexual; como sucedió con Julissa en Yucatán, el día en que parió a su segunda hija, o como les pasó a Verónica y Denisse en Sinaloa, ¡a quienes el DIF les quitó a tres hijes con lujo de violencia!

·       ¡El alto al abuso policial como consecuencia de la fiscalización de nuestros afectos, como les pasó a Steff y Leslie en Nayarit mientras estaban de luna de miel!

·       Garantizar que las lenchitudes vivamos una vida libre de violencia en general y de violencia sexual, en particular. Exigimos acciones concretas ante las violaciones “correctivas”, un fenómeno de castigo en contra de nuestras poblaciones por no seguir los mandatos de la heterosexualidad obligatoria. Necesitamos autoridades competentes, con perspectiva de diversidad sexo genérica y características sexuales no normativas, que image3.pngcuenten con protocolos especializados para atender a lenchitudes* víctimas de violencia, para que no se nos revictimice, ni malgenerice.

·       Justicia para las víctimas de crímenes de odio, lesbocidio y lesbofeminicidio. En las investigaciones sobre asesinatos cometidos en contra de lenchitudes, no se consideran ni las prácticas, ni la identidad sexual de las víctimas, sino sólo su género. A las translenchitudes, a quienes les atraviesa una doble invisibilización, también se les violenta sin que haya datos al respecto. Exigimos que se visibilicen el lesboodio y los lesbofeminicidios, que haya un registro de éstos y que se tipifiquen.  Esto incluye todos los crímenes de odio que no podemos nombrar, por falta de datos, mayormente ejercidos sobre poblaciones invisibilizadas.

·       Detener la invisibilización de las parejas lenchas por parte del Estado, los medios de comunicación, así como por la población en general. ¡No somos amistades que vivimos juntes, somos pareja! ¡Y si nos matan juntes, no es por nuestra dulce y tierna amistad! ¡Es por nuestra orientación sexual!

·       Reconocimiento de las familias lesbomaternales y diversas, para que puedan vivir una vida libre de estigmas y gozar de los derechos que estos lazos implican.

·       Garantizar la autonomía económica de las lenchitudes para sostener una vida digna, así como acceso garantizado al empleo libre de discriminación y de violencia.

·       Promoción y acceso a la salud libre de discriminación para nuestras poblaciones, con personal médico calificado, informado y sensible ante nuestras necesidades específicas, no más “a ustedes no les pasa nada” en los consultorios ginecológicos.

 

9-   Las personas LGBTTTIQA+ adultas mayores, exigimos:

Sensibilización y formación: Es fundamental llevar a cabo campañas de sensibilización y programas de formación dirigidos a proveedores de atención médica, trabajadores sociales, personal de residencias de cuidado y otros profesionales que trabajan con personas adultas mayores. Estos programas deben abordar las necesidades específicas de las personas LGBTTTIQA+ y proporcionar información sobre cómo brindar un ambiente seguro y respetuoso.

Políticas inclusivas: Promover políticas y legislación que prohíban la discriminación por orientación sexual e identidad de género en el ámbito de los cuidados de la salud, servicios sociales y residencias de cuidado para personas adultas mayores. Estas políticas deben ser monitoreadas y aplicadas de manera efectiva para garantizar la igualdad de trato y la protección de los derechos de las personas LGBTTTIQA+.

Creación de espacios seguros: Establecer grupos de apoyo y espacios comunitarios seguros para personas adultas mayores LGBTTTIQA+. Estos espacios pueden servir como lugares de encuentro, apoyo emocional, intercambio de experiencias y promoción de la participación social.

Visibilidad en la atención médica: Fomentar la formación específica sobre salud LGBTTTIQA+ para profesionales de la salud y asegurar que los servicios de atención médica sean culturalmente sensibles y respetuosos de la diversidad de orientaciones sexuales e identidades de género. Esto incluye garantizar el acceso adecuado a servicios de salud sexual y reproductiva, así como a servicios de salud mental y envejecimiento.

Participación en políticas y decisiones: Promover la participación activa de las personas adultas mayores LGBTTTIQA+ en la elaboración de políticas y decisiones que afecten su bienestar y derechos. Esto implica la inclusión de representantes de la comunidad en comités asesores y espacios de toma de decisiones relevantes.

 

10-  Las poblaciones bisexuales exigimos:

Sensibilización y capacitación: Implementar programas de sensibilización y capacitación dirigidos a diferentes sectores de la sociedad, como educadores, profesionales de la salud, funcionarios públicos y empleadores. Estos programas deben abordar los estereotipos, prejuicios y discriminación hacia las personas bisexuales, y promover el respeto y la aceptación de la diversidad sexual y de género.

Atención integral de salud: Garantizar servicios de salud integrales y accesibles para las personas bisexuales, incluyendo la atención específica de sus necesidades relacionadas con la salud sexual y reproductiva, salud mental y prevención de enfermedades. Esto implica capacitar a los proveedores de servicios de salud sobre las cuestiones específicas que enfrenta esta comunidad y garantizar entornos libres de discriminación.

Leyes contra la discriminación: Promover y fortalecer la implementación de leyes y políticas que prohíban la discriminación por orientación sexual en todos los ámbitos, incluyendo el ámbito laboral, educativo, de vivienda y servicios públicos. Es fundamental que estas leyes incluyan disposiciones explícitas que protejan los derechos de las personas bisexuales.

Apoyo psicosocial y comunitario: Establecer espacios de apoyo y orientación psicosocial para las personas bisexuales, donde puedan compartir sus experiencias, recibir apoyo emocional y construir redes de apoyo. También es importante fomentar la creación de grupos y organizaciones comunitarias que defiendan los derechos y promuevan la visibilidad de las personas bisexuales.

Investigación y recopilación de datos: Impulsar la investigación y recopilación de datos desagregados sobre las realidades y necesidades de las personas bisexuales. Esto ayudará a generar evidencia sólida para fundamentar políticas públicas y programas específicos que aborden las desigualdades y discriminación que enfrenta esta comunidad.

Visibilidad y representación positiva: Promover la visibilidad y representación positiva de las personas bisexuales en los medios de comunicación, la cultura popular y la sociedad en general. Esto puede lograrse a través de campañas de sensibilización, la inclusión de personajes bisexuales en películas, programas de televisión y literatura, así como la celebración de eventos que destaquen la diversidad bisexual.

Participación y liderazgo: Fomentar la participación activa y el liderazgo de las personas bisexuales en espacios políticos, sociales y comunitarios. Esto implica crear oportunidades para que las personas bisexuales puedan influir en la toma de decisiones y la formulación de políticas que afecten sus vidas, así como asegurar su representación en organizaciones y movimientos LGBTTTIQA+.

 

11- Población intersexual.

Nuestra población ha enfrentado mucha discriminación y constante acoso por la comunidad médica que no acepta que las personas intersexuales y nuestros cuerpxs no se ajusten al binario de hombre - mujer.

Por ello exigimos prohibir las cirugías y los procedimientos médicamente innecesarios sobre los caracteres del sexo de las infancias intersex, proteger su integridad física y respetar su autonomía.

Asegurarse que las personas intersex y sus familias reciben el asesoramiento y el apoyo adecuados, incluyendo los de sus pares.

Prohibir la discriminación por razón de los rasgos, los caracteres o el estatus intersex, también en la educación, la atención médica, el empleo, los deportes y el acceso a los servicios públicos, y abordar esta discriminación a través de iniciativas adecuadas para luchar contra la discriminación que enfrentamos.

Garantizar que las violaciones de los derechos humanos de las que somos víctimas las personas intersex se investigan y que los presuntos autores se procesen, y asegurarse que las víctimas de tales violaciones tienen acceso a recursos efectivos, entre ellos, la reparación y la compensación.

 

 

12- Las poblaciones Asexuales exigimos

La lucha de las personas asexuales en México, al igual que en muchos otros países, se centra en la visibilidad, el reconocimiento y el respeto de su orientación sexual.

Luchamos por que las personas asexuales sean reconocidas y aceptadas en todos los ámbitos de la sociedad mexicana. Esto incluye el reconocimiento legal de la asexualidad y la inclusión de la asexualidad en las leyes y políticas de no discriminación reconociendo la acefobia.

Exigimos a la Secretaría de Salud y otras instituciones del Sistema Nacional de Salud público y privado que dejen de considerar a la asexualidad como una enfermedad psiquiátrica (de esto ya existe una demanda al sistema de salud federal en Yucatán) cuando se reconoce en el DSM-V que no es un padecimiento, si no una orientación sexual. La asexualidad es reconocida por otros gobiernos como el de EU y existen investigaciones que la respaldan.

Esto mismo crea discrepancias entre ser reconocidos por instituciones como el CONAPRED en su glosario de identidades, pero en cuestiones del sistema de salud es una enfermedad. Lo que provoca que más personas que se identifican con la orientación, sean víctimas de tratamientos hormonales (ECOSIG) en esfuerzos de corregir su falta de atracción sexual.

Al Congreso de la Ciudad de México se le exige modificar la Ley para el Reconocimiento y Atención de la Población LGBTTTI de la Ciudad de México para reconocer a la asexualidad como una orientación sexual y modificar la definición de orientación sexual de la ley debido a que esta excluye de manera implícita a las personas asexuales.

Al Gobierno de la Ciudad de México se solicita que incluya de manera explícita a las personas asexuales en las políticas para atender a la diversidad sexual y de género, así como generar sensibilización entre los funcionarios encargados de atender estas políticas respecto al tema de la asexualidad.

Al IMCINE se solicita una disculpa pública debido a que permitió que en el marco de la película “Tiempo sin Pulso” se emitieran discursos estigmatizantes e intolerantes contra la población del espectro asexual, así como generar mecanismos y controles para garantizar la no repetición de estos hechos contra la población del espectro asexual o contra la diversidad sexual y de género.

Exigimos que se reconozca a la acefobia como una LGBTfobia dentro de las leyes que sancionan la discriminación.

 

13- Infancias y adolescencias trans.

Nuestra solicitud se hace de manera imperante, como lo hace cualquier persona que con amor y respeto asume la protección de les chiques a su cuidado, esto partiendo de la necesidad y derecho de contar con la certeza y seguridad de que como ciudadanxs tenemos que ser respetados y tomados en cuenta.

Nuestras voces representan, acompañan la lucha y el derecho de nuestrxs hijxs trans para que puedan contar con la garantía de sus derechos, pues hasta hoy siguen siendo víctimas de discriminación, rechazo, violencia social, escolar, institucional, además que son objeto de transfobia que la sociedad, a la que urge reeducar, continúa manifestando contra elles.   

Nuestrxs hijxs hoy piden ser visibles con pleno goce de sus garantías, de espacios y oportunidades equitativas, en salud, educación y reconocimiento legal.

A la Secretaría de Educación Pública, le pedimos ser el intermediario para que el derecho a la educación sea libre de prejuicios, mediante la elaboración y aplicación de un protocolo de actuación para las infancias y adolescencias en las escuelas públicas y privadas.

Pedimos que se garantice el derecho a la salud pública libre de prejuicios, con la atención médica que merecen, sin ser patologizantes.  Es importante que el Estado en todos sus niveles de gobierno haga un alto a la violencia sistemática y que desarrolle e implemente estrategias de capacitación y sensibilización de funcionarios a todos los niveles ya que estas personas brindan servicios en todas las Instituciones, esto con la finalidad de evitar que la desinformación y el desconocimiento sean factor importante para que muchas atenciones médicas, legales o institucionales.

Exigimos al Estado retomar la Iniciativa de ley de Identidad de Género que fue presentada ante el Congreso y que urge sea votada en el pleno. Las infancias y adolescencias Trans existen y resisten ante un sistema que las invisibilidades vulnerando así sus derechos, por lo que esta ley ya no puede ser aplazada.

Es importante señalar y reiterar que todas las personas tenemos derecho al reconocimiento legal de nuestra identidad autopercibida y que, aunque el acta de nacimiento permite esto, el estado debe promover que con o sin ella nuestrxs hijxs deben tener garantizado un trato respetuoso y de acuerdo a su auto percepción. Entendiendo que esta acción es el camino al inicio de la cero discriminación en espacios laborales y sociales garantizados para nuestrxs hijxs.

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