Senado aprueba reforma electoral de Sheinbaum, pero frena cambios al revocatorio
La presidenta celebra avances parciales y critica la eliminación de la modificación que adelantaba la consulta de revocación de mandato, señalando que es "malo para México".

Tijuana, 26 de Marzo. - El Senado de México aprobó este jueves una versión limitada de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, pero retiró uno de los ejes centrales de la iniciativa: el adelanto de la consulta de revocación de mandato presidencial para el año 2027.
En su habitual conferencia matutina desde el Palacio Nacional, la mandataria celebró el avance legislativo como una victoria parcial, pero cuestionó con firmeza la decisión de excluir del texto legal la modificación al mecanismo que permite a la ciudadanía votar para ratificar o destituir al presidente en el ecuador de su gestión.
Sheinbaum calificó la exclusión de los cambios en la revocación como "malo para México" y dijo que algunos aliados parlamentarios optaron por retirar esa parte del plan por "temor" a que la consulta se convirtiera en un factor político incómodo de cara a futuros procesos electorales. Según la presidenta, la medida habría permitido que la revocación coincidiera con elecciones de 2027, lo que, a su juicio, fortalecería la participación ciudadana.
La versión aprobada del llamado Plan B de la reforma electoral reduce el número de regidurías municipales, impone límites al gasto de los congresos estatales y establece topes salariales para los funcionarios electorales, entre otras modificaciones.
Sin embargo, la principal controversia en el pleno recayó en la figura de la revocación de mandato. El rechazo a adelantar este proceso, propuesto por Sheinbaum para 2027, fue promovido especialmente por el Partido del Trabajo (PT), aliado menor de la coalición gobernante, que argumentó que la inclusión podría influir en el clima político y electoral, por lo que prefirió mantener la consulta en los términos actuales, con posibilidad de celebración entre octubre y diciembre de 2027 y ejecución en 2028.
La presidenta dijo que continuará promoviendo su propuesta original y que seguirá buscando acuerdos para reponer los elementos que quedaron fuera del dictamen aprobado, aunque admitió que se trata de un proceso legislativo complejo y con resistencias incluso dentro de su propio bloque político.
La reforma, en su versión aprobada por el Senado, ahora será enviada a la Cámara de Diputados para el siguiente paso del proceso legislativo.



