Ventas del Día del Amor y la Amistad no definen la rentabilidad de las empresas
En 2025, el Día del Amor y la Amistad generó una derrama económica superior a los 2 mil millones de pesos, según SEDECO

CDMX, México. - El 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, concentra algo más que flores, cartas y peluches. En pocas horas, se realizan miles de compras. Para las empresas, ese pico de consumo no solo mide su capacidad para vender, también revela qué tan preparadas están para convertir ventas en flujo de efectivo.
La Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) estimó una derrama económica superior a los 2 mil millones de pesos durante esta celebración en 2025, concentrada principalmente en comercio, servicios y experiencias. El dato importa por una razón, en fechas así, el cobro deja de ser solo operativo y se convierte en un filtro de rentabilidad.
De acuerdo con Javier Huerta, Country Manager de Flow en México, la paytech con espíritu innovador y expertise que convierte cada transacción en una experiencia humana, las fechas de alta demanda funcionan como una prueba operativa; "un rechazo o una caída del sistema basta para perder la venta. En un mercado donde el flujo de caja ya enfrenta presiones constantes, esos errores pesan aún más, porque convierten un día fuerte en semanas de tensión financiera", advierte.
Pagos digitales bajo presión
El avance de los pagos electrónicos elevó el estándar de la industria pues ya no perdona procesos lentos ni conciliaciones ciegas. De acuerdo con el Banco de México, durante 2024 y el inicio de 2025, los picos de operación en SPEI y tarjetas concentraron millones de transacciones, equivalentes a alrededor de 2 billones de pesos, en ventanas de tiempo cada vez más cortas, un comportamiento que se intensifica en fechas comerciales como el 14 de febrero.
Este patrón impulsa a las empresas a evaluar algo más que la comisión por transacción. La capacidad de procesar cobros de forma continua, la estabilidad tecnológica, la visibilidad inmediata del ingreso y la conciliación eficiente son variables que determinan si un pico de ventas impulsará el negocio o lo comprometerá.
"El problema aparece cuando la empresa se enfoca exclusivamente en vender y deja el cobro a un esquema fragmentado, con ingresos dispersos y sin control. En estos casos, un día de ventas altas puede traducirse en semanas de incertidumbre sobre el efectivo disponible", señala Huerta.
Cobrar bien también es sostener el negocio
El Día del Amor y la Amistad se ha convertido en un test de estrés para el comercio, porque mide si la infraestructura de cobro está diseñada para resistir alta demanda o si se rompe justo cuando más se necesita. Cuando fallan la estabilidad, la conciliación o la visibilidad del ingreso, el impacto no se limita a la transacción: se refleja en costos operativos adicionales, reclamaciones, ajustes internos y presión sobre la liquidez en las semanas siguientes.
"Las compañías que entienden el cobro como una decisión estratégica logran transformar estos picos en oportunidades de crecimiento. Las que no, enfrentan mayor presión justo después del momento de mayor venta", concluye el Country Manager de Flow en México.



