Niega capitán Huerta participación en 'tortura'; acusa a Leyzaola
En su declaración preparatoria ante el Juez Tercero de lo Penal

Después de entregarse voluntariamente a elementos de la Agencia Estatal de Investigación de la Fiscalía General del Estado, quedando arrestado por el supuesto delito de lesiones por tortura, ayer el capitán Gustavo Huerta, ex director de la Policía Municipal, negó haber participado en agresiones contra elementos policiacos.
En su declaración preparatoria ante el Juez Tercero de lo Penal, indicó que en el 2009 tuvo a la vista un oficio de la PGR, en el que indicaba la presentación de varios elementos policíacos ante el Agente del Ministerio Público Federal, ubicado en las instalaciones de la Segunda Zona Militar.
Huerta mencionó que en ocasiones el teniente coronel Julián Leyzaola Pérez, en su calidad de secretario de Seguridad Pública Municipal y quien era su superior jerárquico, los entrevistaba previamente (a elementos policiacos), tanto en las instalaciones del bunker ubicado en calle Octava y Constitución como en las instalaciones del 28 Batallón de Infantería.
Observaba, a distancia, que ( Leyzaola) los ofendía con palabras y en ocasiones con golpes, como cachetadas, puñetazos y patadas en diversas partes del cuerpo.
El ex director de la policía asegura que él no estaba de acuerdo con esas acciones y que nunca participó directa ni indirectamente en las mencionadas agresiones.
También, a distancia, observó que cuando (el coronel) no lograba obtener la respuesta que deseaba, su enojo crecía, generando mayores agresiones como asfixia por medio de una bolsa, ahogamiento poniéndoles un trapo en la cara y vertiéndoles agua en la cara, generando ahogamiento, así como el uso de una chicharra ( un aparato que se utiliza para dar descargas eléctricas a las personas en diversas partes del cuerpo).
En diversas ocasiones, agrega en su declaración el Capitán en retiro, le hizo saber (a Leyzaola) no estar de acuerdo con la forma de conducirse y obtener resultados, lo cual, con enojo, le contestaba que él era su superior y en consecuencia que él tomaba las decisiones.
El capitán Huerta dijo que su trabajo era acatar dichas órdenes, y que su labor consistía en ubicar a los elementos y trasladarlos a las instalaciones de la segunda zona militar o a donde le indicara el secretario de seguridad Julián Leyzaola, pero finalmente todos eran entregados a la segunda zona militar. Sólo eran presentarlos físicamente sin ningún documento de traslado, presentación o puesta a disposición.
Gustavo Huerta dijo no tener conocimiento
de lo que sucedía en las instalaciones militares, porque no le permitían el acceso a las mismas



