Trump acelera la computación cuántica de EU frente a China
El presidente firmó dos órdenes ejecutivas desde la Casa Blanca para impulsar esta tecnología y reforzar la ciberseguridad federal, y aseguró que Washington no permitirá que Pekín tome la delantera: "No va a pasar bajo mi vigilancia".

Tijuana, 23 de Junio. - El presidente Donald Trump firmó este lunes en la Casa Blanca dos órdenes ejecutivas destinadas a acelerar el desarrollo de la computación cuántica y reforzar la ciberseguridad federal, en una nueva maniobra de su administración en la carrera tecnológica con China.
"Si no somos nosotros, será China quien lo haga primero, y eso no va a pasar bajo mi vigilancia", afirmó Trump durante la firma en el Despacho Oval, donde estuvo acompañado por asesores y funcionarios del área de ciencia y seguridad nacional.
El mandatario defendió que la computación cuántica constituye "una de las áreas más importantes para el futuro de la seguridad y la economía de Estados Unidos", al tratarse de una tecnología con potencial para transformar el procesamiento de información a niveles muy superiores a los sistemas tradicionales.
La computación cuántica se basa en principios de la física cuántica y promete aplicaciones en campos como la ciberseguridad, el desarrollo de medicamentos, la inteligencia artificial y la optimización de sistemas complejos.
Las órdenes ejecutivas instruyen a las agencias federales a coordinarse con la industria tecnológica y universidades para acelerar el desarrollo de capacidades cuánticas avanzadas, con la meta de impulsar aplicaciones científicas hacia 2028.
Asimismo, el plan contempla la transición del gobierno hacia sistemas de criptografía poscuántica, con el objetivo de proteger infraestructuras críticas frente a futuras amenazas digitales capaces de romper los métodos actuales de encriptación.
La iniciativa también ordena al Departamento de Energía y al Pentágono avanzar en el desarrollo de sensores cuánticos con aplicaciones en defensa y navegación, en un contexto en el que Washington busca consolidar su ventaja estratégica frente a China en tecnologías consideradas clave por la Casa Blanca.
Las medidas se inscriben en una estrategia más amplia de Estados Unidos para mantener liderazgo tecnológico frente al país asiático, en un escenario de creciente competencia global en sectores como inteligencia artificial, semiconductores y supercomputación.
En los últimos años, Washington ha endurecido los controles a la exportación de chips avanzados y equipos de fabricación, además de restringir el acceso de empresas chinas a tecnologías sensibles.
En paralelo, la administración estadounidense ha impulsado programas de innovación en defensa y tecnología espacial, reforzando una política tecnológica que tiene a China como principal referente competitivo.



