Ayúdate que yo te ayudaré

Sociedad y derecho

La máxima “Ayúdate que yo te ayudaré”, la cual, comúnmente es

atribuida a un texto de la Biblia, aunque en realidad no se encuentra en

ella expresamente escrita como tal, pero que, sin embargo bien puede

hacer alusión a pasajes tales como el previsto en: Josué, Capitulo 1,

Versículo 9, del Viejo Testamento, que nos dice: "Mira que te mando

que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová

tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.", nos cuenta que, aún

y cuando, Dios está cuidándonos y velando por nosotros en todo

momento, tenemos también que poner de nuestra parte para salir

adelante y victoriosos de las vicisitudes y dificultades que la vida nos

presenta.

El concepto del pasaje bíblico aludido toma, sobre todo en estos

tiempos de tremenda crisis humanitaria y económica, un mayor

significado en la realidad actual que vivimos los mexicanos, pues,

salvando las debidas proporciones, nuestro gobierno, el cual debería ser

el guardián y custodio de la seguridad social de todos nosotros, no está

haciendo prácticamente nada por apoyar al sector productivo y

comercial del país ante la pandemia que azota a la nación y al mundo

entero. No nos quedará de otra, tenemos que rascarnos con nuestras

propias uñas.

El Profesor Rafael Ramírez de Alba, del Programa de

Perfeccionamiento del Instituto Panamericano de Alta Dirección de

Empresas “IPADE”, nos dice que, el reto que tienen las empresas y

negocios en México ante la monumental crisis por la que atravesamos y,

la inadecuada política económica, financiera y fiscal seguida por el

gobierno, es que estas se organicen y tomen acción de inmediato para

que, en primer lugar, puedan sobrevivir a la inevitable rescisión a la que

vamos y, en segundo lugar, salir de ella igual o más fortalecidas que

antes.

Ramírez de Alba sugiere como estrategias a las empresas,

REPLEGARSE: minimizando gastos para sobrevivir; lo cual, comenta,

puede ayudar en el corto plazo, pero podría ser riesgoso en un plazo

mayor, al disminuir sinergias y capacidades internas de las empresas.

Otra estrategia sugerida sería, hacer lo contrario, no replegarse sino

PERSEVERAR, manteniendo el status quo del negocio, usando recursos

disponibles, incluso haciendo uso del crédito, lo cual significaría la

continuidad de las actividades normales de la empresa, pero a la vez, un

riesgo latente, pues aún y cuando esta respuesta puede ser viable en el

mediano plazo, pudiera poner en peligro a la empresa si la crisis dura

mucho tiempo. Otra estrategia sería la de INNOVAR, aprovechando la

crisis para tomar decisiones que antes de esta eran siquiera

impensables, como el migrar en mayor medida de lo posible, a

plataformas digitales. Otra sugerencia es la de SALIRSE de alguna

actividad para liberar recursos y aprovechar estos aplicándolos en la que

sean más rentables.

Continúa diciéndonos este Profesor que, la primera

responsabilidad que tenemos es la de sobrevivir, mientras duren las

restricciones a la actividad económica y, trabajar en un plan de

continuidad del negocio que sea viable. Una vez asegurado lo anterior,

en cuanto sea posible, retomar planes de inversión y crecimiento.

Habla también, de manera muy relevante del tema de la

responsabilidad social que tienen las empresas, la cual consiste en

producir bienes y servicios de calidad, y la conservación de las plazas

laborales de sus empleados, siendo las negociaciones de mayor tamaño

y liquidez las que tienen una responsabilidad mayor.

Ante el riesgo de que el gobierno federal incremente impuestos y

derechos para hacer frente al inminente aumento del gasto público que

se tendrá que hacer para el sostenimiento de la economía nacional, ello

en el mediano plazo, traerá consecuencia bastante infortunadas en

perjuicio de la actividad económica del país, como la no inversión y la

salida de capitales extranjeros, lo cual de por si ya lo estábamos

viviendo, al no ser atractivo México para el riesgo, debido a que el

gobierno cancela proyectos a medio construir con consultas

cuestionables, como el caso de Constellation Brands. La subida de

impuestos acabaría de apretar el nudo al ahorcado.

Como siempre un placer saludarlo esperando que estas pocas

letras hayan sido de su agrado y sobre todo de utilidad ¡Hasta la

próxima!



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