El Trastorno Límite de la Personalidad

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El tema de hoy es: “El Trastorno Límite de la Personalidad

Tal como indica su nombre el trastorno límite de la personalidad está encuadrado dentro de los trastornos de personalidad, y también se le denomina trastorno fronterizo de la personalidad o borderline.

Es importante no confundirlo, ya que en el trastorno límite de la personalidad no se ve afectada la inteligencia, a diferencia de otras áreas, como lo son la emocional o el control de los impulsos. Se presenta con mayor frecuencia en la población femenina, en una proporción de tres casos frente a uno en hombres. La edad de inicio es temprana, normalmente antes de la adolescencia. Aunque a veces tiene un origen genético, en la mayoría de los casos responde a un ambiente familiar desestructurado, y donde se viven abusos.

Su característica principal es que los afectados tienen una personalidad débil y cambiante, que duda de todo, incluso de sí misma, con momentos de calma que se pueden volver al instante y sin previo aviso en ira, ansiedad o desesperación. En estas personas las emociones están a flor de piel, y viven las relaciones muy intensamente, tanto en el enamoramiento, en el que se llega a idolatrar a la otra persona, como en las rupturas, donde afloran sentimientos de desprecio por verse rechazado.

La convivencia con una persona con trastorno límite de la personalidad es muy difícil; de ahí las constantes rupturas de relaciones de pareja, donde la otra parte dice que ya no aguanta más la situación, esta puede llegar a ser asfixiante, sus relaciones personales son inestables e intensas con perspectivas blanco o negro, una persona con este trastorno no sabe aplicar el justo medio como decía Aristóteles, algunas veces alternan entre idealizaciones de que todo está bien, y se van al otro extremo pensando que todo está mal.  Las relaciones que mantienen con otras personas son muy intensas y presentan una primera idealización de la persona que después se torna en menosprecio.

En ocasiones se suele ver agravado con la presencia de adicciones. Charles Rycroft en su diccionario crítico del psicoanálisis, en 1968 caracterizó al paciente fronterizo como “un paciente que está en el límite entre neurosis y psicosis”.

Las personas con trastorno límite de la personalidad son manipuladoras, utilizan medidas extremas para obtener cosas y hacer que las personas se involucren en su juego, y si no lo logran sufren de un dolor intenso. Padecen de sentimientos crónicos de vacío, enojo intenso y una gran dificultad para controlarlo. También sufren de paranoia transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves, así como de depresión.

La psicoterapia es el primer tratamiento para las personas con el trastorno límite de la personalidad. Es importante que las personas que están en terapia se lleven bien con y confíen en su terapeuta.

“Del mismo modo que entre la salud y la enfermedad no existe una frontera definida y sólo prácticamente podemos establecerla, el tratamiento no podrá proponerse otro fin que la curación del enfermo, el restablecimiento de su capacidad de trabajo y de goce”

Sigmund Freud



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