Encontremos sentido a nuestras vidas

Sin duda el aislamiento en el que nos encontramos debido a la tremenda pandemia que está viviendo la humanidad, es una prueba muy difícil para todos. Ver como es que nuestros trabajos y negocios y, por ende, nuestro patrimonio se ven cada día que pasa más mermados sin poder hacer nada, tan sólo esperar, en definitiva, nos representa un panorama desesperanzador, al grado, que ya ha cobrado algunas vidas, víctimas de ataques cardiovasculares.

Es por ello que, en este momento, más que nunca, resulta de la mayor importancia encontrar esa fortaleza que cada uno de nosotros tenemos dentro, la cual nos permita sobreponernos a la situación y salir victoriosos, más fuertes que antes.

Recomiendo la lectura del libro: “El hombre en busca de sentido”, de Viktor Frankl, el cual puede encontrarse en Amazon, en el link https://www.amazon.com.mx/El-hombre-en-busca-sentido/dp/8425432022

Viktor Frankl fue un psiquiatra judío, originario de Viena, Austria, a quien, junto con su esposa y padres, el régimen Nazi mandó a un campo de concentración cercano a Praga en 1942.

Hasta 1945 estuvo en cuatro campos de concentración, incluyendo el de exterminio en Auschwitz. Siendo el único integrante de su familia que logró sobrevivir, escribió el libro “el hombre en busca de sentido” en el que relata su experiencia y como fue que sacó las fuerzas necesarias en aquella realidad en la que no había nada más que esperar la muerte.

“El hombre en busca de sentido”, empieza contando la desgarradora historia de lo que ocurría cuando se hablaba de "traslados a otro campo", aunque todos sabían que el destino era la cámara de gas. "No había tiempo para consideraciones morales o éticas, ni tampoco el deseo de hacerla”, nos cuenta el autor,  “Un solo pensamiento animaba a los prisioneros: mantenerse con vida para volver con la familia que los esperaba en casa y salvar a sus amigos”

Viktor Frankl nos dice que: durante todos esos años de sufrimiento, sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda, absolutamente desprovista de todo, salvo de la existencia misma. Él, que todo lo había perdido, que padeció hambre, frío y brutalidades, que tantas veces estuvo a punto de ser ejecutado, pudo reconocer que, pese a todo, *la vida es digna de ser vivida y que la libertad interior y la dignidad humana son indestructibles*.

Ello nos hace ser consciente de que *la capacidad humana de trascender las dificultades y descubrir una verdad profunda que nos orienta y da sentido a nuestras vidas, existe en cada uno de nosotros*.

La inédita situación por la que estamos pasando, es en realidad, una prueba más de las tantas que la vida ha puesto en nuestro camino. Es de humanos sentirnos por momentos sobrepasados, cuando ello suceda aferrémonos a aquello que da sentido a nuestras vidas, pueden ser nuestros hijos, padres, pareja, hermanos, amigos, todos tenemos algo importante por lo que valga la pena seguir viviendo y luchando.

Como siempre un placer saludarlo esperando que estas pocas letras hayan sido de su agrado, pero sobre todo de utilidad ¡Hasta la próxima¡



NOTAS RELACIONADAS

Por: Juan Bautista Lizarraga / Abril 13, 2024
Por: Fernando A. Mora Guillén / Abril 12, 2024
Por: Fernando A. Mora Guillén / Abril 10, 2024