Las redes sociales en la revocación de mandato
Las tecnologías de la información y los medios alternativos de comunicación deberían jugar un papel fundamental para llevar a cabo, de manera más eficiente y completa, el proceso de “democracia representativa” en cuanto a puesto de elección popular.
Las redes sociales deberían ser un medio para contribuir a la consolidación del sistema democrático. Sin embargo, los hechos han demostrado lo contrario, pues debido a la corrupción de la información mediante la utilización de bots y noticias falsas, han hecho de dichas tecnologías que sean poco confiables y sumamente peligrosas para la eficacia del sistema electoral y la permanencia y respeto del estado de derecho.
Uno de los grandes riesgos que se corre con las redes sociales es la “privatización de la democracia” pues no hay que olvidar que dichos medios de comunicación digitales son un negocio en propiedad de particulares, en los que se comercializa con la información en base a metas y objetivos económicos y, si a eso le sumamos que se tratan de empresas extranjeras (Facebook, Twitter, etc.), el tema se torna todavía más crítico para nuestro país.
Debido a ello, la credibilidad de la información política-electoral compartida en redes se ha visto afectada, sobre todo por el uso abusivo de personajes públicos que las han utilizado de manera indiscriminada, mintiendo descaradamente de manera habitual, tanto así que la frase “fake news” ya forma parte de nuestra cultura popular.
Plataformas como Facebook y Twitter se han convertido en poderosos e influyentes actores en la vida política mexicana, con la capacidad de llegar hasta decidir la contienda electoral en nuestro país.
El proceso electoral de revocación de mandato del presidente de la República, previsto para el próximo 10 de abril, se ha visto bombardeado en redes sociales de información controvertida, hay quienes sostienen que dicha elección es intrascendente ya que aún en el evento que la mayoría de los votantes se decantaran por la revocación, no se le podría dar efectos retroactivos a la ley por la que fue elegido y nombrado el ejecutivo federal. Por otro lado, hay quienes sostienen lo contrario. Aún más, hay quienes afirman que dicho ejercicio es inconstitucional y que el INE no tiene los recursos económicos, estructurales y humanos para garantizar la certeza de los resultados electorales.
Sin duda las redes sociales juegan un importante papel en cuanto a la definición de las preferencias del electorado, principalmente en aquellos que conforman los llamados “votantes flotantes”, quienes no militan ni guardan lealtad por ningún partido político o candidato, y quienes en realidad son los que definen los resultados de las elecciones.
Como sea, salgamos a votar, cumplamos con nuestra obligación, pongamos nuestro granito de arena hacia la construcción de un Estado de Derecho y democrático.
Como siempre un placer saludarlo esperando que estas pocas letras hayan sido de su agrado pero, sobre todo, de utilidad ¡Hasta la próxima!




