¿Sinaloa incluido en los señalamientos de Ebrard de apoyar a Sheinbaum?

Marcelo Ebrard lleva días haciendo fuertes señalamientos de inconsistencias y manejos indebidos tanto en el proceso interno por parte de Morena, así como de sus contendientes, en especial de Claudia Sheinbaum.

En estos señalamientos el excanciller apunta que varios gobiernos estatales y la Secretaría del Bienestar apoyan con dinero, recursos y logística la campaña de la precandidata, realizando acarreos masivos, poniendo numerosos anuncios y espectaculares por todo lo ancho del país y en especial en los estados morenistas.

Lo dicho por Ebrard además de ser muy fuerte y severo tiene implicaciones de alcances mayúsculas, pues no sólo pone en evidencia las fuertes animadversiones y disgregación que hay entre los precandidatos de Morena en este proceso interno con miras al 2024, sino de manera muy puntual acusaciones que llevan implícitas la malversación de recursos públicos por parte de una Secretaría y de los gobiernos estatales que afirmó están involucrados.

De ser ciertas las acusaciones de Marcelo Ebrard las consecuencias podrían ser desastrosas para los involucrados en el desvío de fondos a la campaña de Sheinbaum.

Sí bien, las imputaciones de “apoyos” de parte de los gobiernos estatales a las campañas del candidato de su partido con dineros públicos no son ninguna novedad (por lo que tampoco debería de ser motivo de extrañamiento para nadie), lo que causa asombro y sorpresa es que estas provengan de una de las personas más cercanas al presidente, de alguien que goza de toda su confianza y que por su posición es de todos percibido que conoce los secretos y entretelados de los manejos que se hacen en palacio nacional y en los estados de la República que le son afines al primer mandatario.

En la vida y sobre todo en la política, la percepción es muchas veces más realidad que la realidad misma.

La percepción hace que traduzcamos la información que recibimos y le demos un sentido. Es precisamente al darle sentido que involucramos nuestra propia historia, creencias, personalidad y reaccionamos ante lo que sucede, desvirtuando –muchas de las veces- la realidad. (“La percepción es realidad”, Abirrached Fernández, María Teresa, Universidad Iberoamericana Puebla, México 2014).

La sola percepción de actos de corruptela y desvío de dineros públicos en favor de la campaña de la favorita del presidente genera el mismo daño y alcance en la imagen pública de los involucrados como si se tratara de una verdad probada obtenida como resultado de una investigación oficial.

El gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha también está siendo señalado por Ebrard sin necesidad de decir su nombre, al ser uno de los mayores simpatizantes del presidente de la República.

Su imagen, honor y prestigio están siendo mermados por quien quizá, sea uno de los pocos que puedan lograrlo, el excanciller, precandidato a la carrera presidencial y hombre de confianza del primer mandatario de la nación, del cual, además, no se puede desvincular ni defender so pena de perder el favor del presidente.

La situación del gobernador de Sinaloa y de su equipo es compleja, igual que la del resto de los gobernadores que han sido señalados por el precandidato. Nadie sabe los alcances que esto pueda llegar a tener, sin embargo, seguramente afectará de manera negativa gravemente cualquier plan a futuro en la vida pública del Dr. Rocha, así como la de sus colaboradores.

Sobre todo, porque Ebrard, desde la posición que ocupa en su partido y en el ánimo del presidente, hacen que las acusaciones que apunte en torno a los manejos internos de Morena y de los gobiernos estatales se tomen como ciertos por el público, aunque no se sostengan en prueba tangible alguna, como es este caso.

Marcelo Ebrard ha puesto en el caldero a los gobernadores afines al régimen oficial, afirmando de la manera más pública posible la ejecución de sucesos de corrupción y malversación de recursos públicos de su parte, habrá que ver que sucede a continuación, si estas acusaciones son suficientes para iniciar una investigación oficial que lleve a su esclarecimiento y en su caso, a la imposición de responsabilidades y penas, lo cual en un Estado de Derecho debería ser la consecuencia lógica. Ajeno a ello, se haga o no investigación alguna, el daño está hecho.

Como siempre un placer saludarlo, esperando que estas pocas letras hayan sido de su agrado y, Sobre todo de utilidad, ¡Hasta la próxima!



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