Venezuela anuncia cierre del Helicoide y propone amnistía general para presos políticos
La vicepresidenta Delcy Rodríguez presentó un proyecto de ley para liberar a cientos de detenidos y transformar la histórica prisión en un espacio cultural y deportivo para la comunidad.

Tijuana, 31 de Enero. - El gobierno de Venezuela anunció el cierre del Helicoide, la temida prisión de Caracas conocida por albergar a presos políticos y por denuncias de abusos y torturas, y planea convertir el complejo en un centro cultural, deportivo y comunitario, informaron autoridades este viernes.
La medida fue anunciada por la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez, quien además presentó un proyecto de ley de amnistía general destinado a liberar a cientos de presos políticos que han estado recluidos en distintos centros penitenciarios del país desde 1999. Rodríguez aclaró que la amnistía no aplicará a quienes hayan cometido homicidio, narcotráfico, delitos graves o violaciones de derechos humanos.
El Helicoide, ubicado en el este de Caracas, se ha convertido en un símbolo de represión política y ha sido objeto de múltiples denuncias de tortura, hacinamiento y condiciones inhumanas de detención por parte de organizaciones de derechos humanos y familiares de reclusos.
El anuncio llega en un contexto de tensiones políticas internas y presión internacional, luego de recientes movimientos del gobierno y de la captura del expresidente Nicolás Maduro en Estados Unidos. Las autoridades sostienen que la transformación del Helicoide en un espacio cultural y deportivo servirá para la comunidad y actividades de la policía, incorporando también servicios culturales y comerciales.
La iniciativa legislativa debe ser aprobada por la Asamblea Nacional antes de entrar en vigor, y aún no se han detallado fechas exactas para el cierre del Helicoide ni para la implementación del nuevo centro. Activistas y familiares de presos celebraron la posibilidad de liberación, aunque organizaciones de derechos humanos pidieron transparencia y garantías legales en el proceso.
Con esta medida, Venezuela busca cerrar un capítulo marcado por denuncias de represión y violaciones de derechos humanos, mientras abre la puerta a un proceso de transformación institucional y social dentro de la capital.



