Solovino el perro guardián de tortugas en Playa Miramar
Un can se vuelve símbolo de protección animal en Playa Miramar

Ciudad Madero, Tamaulipas. - En las extensas arenas de Playa Miramar, una de las zonas costeras más emblemáticas de Ciudad Madero, destaca una figura que ha ganado cariño y admiración entre visitantes y pobladores: Solovino, un perro rescatista que se ha convertido en guardián no oficial de las tortugas marinas que arriban a desovar durante las temporadas de anidación.
Solovino, habitó desde cachorro en las cercanías de la playa, donde con el tiempo fue observado acercándose de manera habitual a zonas de nidos de tortuga. Con el paso de los meses, lugareños y voluntarios de grupos conservacionistas notaron que el can no molestaba a los quelonios ni a sus crías, sino que parecía vigilar y acompañar los lugares donde estos reptiles depositan sus huevos, así como proteger a las tortuguitas recién nacidas cuando emergen de la arena.
Imágenes y videos compartidos en redes sociales muestran a Solovino caminando entre los puestos de observación y cercas temporales, deteniéndose junto a los nidos e incluso acompañando a voluntarios mientras estos realizan guardias nocturnas para evitar depredación o la interferencia humana en el proceso de anidación.
Habitantes de Ciudad Madero cuentan que, cuando las tortugas enfrentan peligros como el tráfico peatonal, luces molestas o visitantes curiosos, Solovino suele posicionarse entre ellas y las zonas de distracción, como si intentara protegerlas. Su comportamiento ha llamado la atención de biólogos y activistas ambientales, quienes señalan que, aunque no puede sustituir labores humanas, su presencia contribuye a sensibilizar al público sobre la importancia de estas especies y la necesidad de preservarlas.
Quienes han interactuado con Solovino lo describen como un perro tranquilo, amigable y particularmente paciente con el entorno natural. Don Manuel, un pescador local, comenta:
"No ladra a las personas ni a las tortugas; parece entender que aquí la naturaleza tiene prioridad. Don Solovino se ha hecho amigo de todos".
Voluntarios de organizaciones como Amigos de las Tortugas Marina A.C. han destacado que Solovino sigue una rutina casi diaria: llega temprano a la playa, recorre los sectores donde se registran nidos y acompaña las guardias nocturnas durante la temporada alta de anidación, que abarca desde mayo hasta noviembre aproximadamente.
Un símbolo de protección
La historia de Solovino ha trascendido redes sociales y se ha convertido en un símbolo local de responsabilidad ecológica. Visitantes de otras partes de México y del extranjero han publicado fotografías con el perro junto a paneles informativos sobre la conservación de tortugas, agradeciendo su "servicio silencioso".
Ante la creciente presencia de turistas interesados en conocer al perro guardián, autoridades municipales de Ciudad Madero han exhortado a respetar tanto a Solovino como a los hábitats naturales que mantiene. Además, personal de protección civil y grupos ambientales han reforzado mensajes sobre la protección de nidos y prácticas responsables en la playa.



