Despidos masivos comienzan mucho antes de la crisis

Especialistas advierten que ignorar señales financieras y retrasar ajustes internos puede llevar a las empresas a recortar personal como última opción.

Despidos masivos comienzan mucho antes de la crisis
Por: EL MEXICANO | 05/08/2026

Una empresa no recorta personal al primer contratiempo financiero, lo hace cuando ya agotó sus opciones. Para entonces, el ajuste deja de ser estratégico y se vuelve reactivo.

De acuerdo con Zulma Herrera, CEO de Implacable Enterprises, ecosistema empresarial que integra liderazgo y ejecución para transformar industrias complejas, "decisiones que se postergan, ajustes que se aplazan y estructuras de costos que permanecen intactas terminan por presionar la operación". 

La consecuencia aparece después, cuando la compañía ya no tiene opciones y reducir la plantilla parece la única salida viable. 

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) señala que, al cierre de febrero de 2026, más de 60 millones de personas se encontraban ocupadas en México; ese volumen de empleo depende de la capacidad de las organizaciones para anticipar presiones financieras y corregir a tiempo.

Señales tempranas que se ignoran

La presión no siempre es evidente. Muchas veces empieza con costos que suben, ingresos que pierden ritmo y condiciones de financiamiento más difíciles. 

Si esas señales se ignoran, el margen para hacer ajustes graduales se reduce. Lo que pudo corregirse con orden termina convirtiéndose en una decisión de emergencia.

"La diferencia entre una reestructura ordenada y un recorte de personal está en el momento en el que se actúa. Cuando la empresa interviene a tiempo, puede redistribuir recursos, optimizar procesos y proteger su talento", señala Herrera.

Cuando la productividad no alcanza

El impacto de posponer decisiones también se refleja en el rendimiento

Aunque América Latina muestra avances moderados en productividad laboral, el ritmo se mantiene por debajo de otros países en la región. 

En ese escenario, una reestructura no significa recortar por recortar. Significa revisar dónde se está perdiendo dinero, tiempo o capacidad operativa antes de que la presión llegue al empleo. 

Qué puede revisar una empresa antes de recortar

  1. Procesos que consumen recursos: Revisar la operación revela ineficiencias que consumen recursos sin generar valor.

  2. Líneas de negocio con bajo desempeño: No todas las unidades aportan el mismo valor ni tienen el mismo potencial de crecimiento.

  3. Costos que pueden ordenarse: El control financiero va más allá de recortar gastos; implica renegociar contratos, priorizar inversiones y alinear el gasto con objetivos estratégicos.

  4. Prioridades demasiado dispersas: Las empresas operan con recursos limitados. Establecer prioridades claras ordena la asignación de recursos, enfoca esfuerzos y evita la dispersión. 

"Las empresas que actúan con anticipación tienen más opciones para proteger su operación y a su equipo. Postergar decisiones reduce ese margen y acelera escenarios que pudieron evitarse", concluye Herrera.



Short Link:


MÁS SOBRE Nacional